Una carambola impidió que el Barcelona ganara al Málaga ¡por alineación indebida!

Los 28 disparos fueron insuficientes pero el reglamento casi termina dando los tres puntos al conjunto blaugrana.

Vicente Azpitarte

A pesar de jugar contra nueve y de que el árbitro otorgara tres minutos y medio más sobre los cuatro del añadido, el Barcelona no fue capaz de perforar la portería de un heroico Kameni. El encuentro terminó con empate a cero y cada equipo se llevó un punto pero el resultado final pudo ser otro a tenor de los acontecimientos y de los tiempos en los que se produjeron ciertas acciones. Veamos lo que pudo ocurrir:

El reglamento actual obliga a jugar con, al menos, siete jugadores que tengan ficha del primer equipo y aunque las plantillas están integradas por 25 profesionales, en muchas ocasiones los entrenadores suelen echar mano de jóvenes de equipos filiales. La decisión de Juande Ramos, entrenador del Málaga, de alinear a varios chicos de la cantera le pudo salir muy cara a los malagueños.

En el once inicial observamos la presencia de dos jugadores sin ficha profesional: Pablo Fornals y Javi Ontiveros. Hasta el minuto 68 de partido, el Málaga, por lo tanto, jugaba con dos fichas del filial y nueve del primer equipo. En ese momento, Diego Llorente se marcha del terreno de juego expulsado, con lo que quedaron ocho jugadores con ficha profesional. Es ahí cuando Juande Ramos decide bailar sobre el alambre introduciendo un cambio que pudo costarle el partido porque en el minuto 81, Sandro –con ficha profesional– se marcha y entra el canterano Youssef en-Nesyri quedando la balanza con tres jugadores filiales y siete profesionales.

Durante los siguientes quince minutos, como destaca el Diario Sur, el Málaga jugó con el mínimo de fichas del primer equipo que permite el reglamento. Y aquí viene la última jugada del destino, porque Juande decide realizar el último cambio introduciendo a Duda y su ficha de profesional sobre el terreno de juego en lugar de Pablo (canterano) un minuto antes de que expulsen a Juankar, también con licencia del primer equipo. De esta forma y viendo los equilibrios que se estaban dando, si Juankar le grita al árbitro "pita de una puta vez", sesenta segundos antes, el Málaga se hubiera quedado con sólo seis fichas profesionales perdiendo automáticamente el partido.

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