El mejor Real Madrid de la era Zidane se pasea ante el Betis en el Villamarín (1-6)

El cambio de sistema benefició a Kroos, sobre quien se construyó la exhibición. Varane, Benzema, Marcelo, Isco (2) y Ronaldo, goleadores.

Sergio Valentín

El Real Madrid ha jugado ante el Betis sin lugar a dudas su mejor partido de la temporada. Incluso puede ser el mejor desde la llegada de Zinedine Zidane al primer equipo. Un cambio, en juego y resultado, que tiene su explicación. La transformación empezó desde el banquillo con Zidane, cambiando un sistema que hasta la fecha parecía inamovible. El 4-2-3-1 es aire fresco en el madridismo. Con este sistema, el equipo mejora en rigor defensivo, orden táctico y circulación de balón. Con este sistema, Kroos respira aunque no esté Casemiro a su vera. Con este sistema, Isco o James, no sólo tienen cabida, sino que salen beneficiados. Con este sistema el Madrid tiene más equilibrio, una o la clave del fútbol.

Evidentemente, un cambio tan drástico no se puede sustentar solamente en un cambio de táctica. Por fin Zidane pudo salir a una rueda de prensa sin quejarse de "falta de actitud" o "concentración". Salvo en los primeros minutos de la segunda parte, y con 0-4 en el marcador, los jugadores mantuvieron una disposición excelente, intachable, marcando un ritmo elevado. Se llama intensidad y cuando una plantilla como la del Real Madrid, con tanta calidad, tiene rigor táctico y está concentrada, es difícil que no arrolle a su rival.

Lección de Kroos y sus secuaces, Isco y Kovacic

No hubo tiempo para dudar del Real Madrid, para acordarse de los cuatro empates. A los tres minutos Varane ya había inaugurado el marcador con su segundo gol esta temporada y tras la enésima asistencia medida de Kroos a balón parado. Precisión asegurada hasta el 2022. Gracias al alemán y a los múltiples rematadores, el Real Madrid es el mejor en el juego aéreo. Son nueve goles ya: tres de Ramos, dos de Bale y uno de Pepe, Morata, Asensio y Varane. Aprovechar el otro fútbol, el del balón parado, es un factor diferencia en el fútbol moderno.

La primera media hora del Real Madrid fue espectacular. Tuvieron llegadas de sobra para sentenciar el partido al cuarto de hora. Ronaldo falló un gol cantado, Bale estrelló un cabezazo en el poste y Marcelo, otra explicación al cambio en el Madrid, era una pesadilla para un horroroso Piccini. El Betis no olía la pelota. No podían ni llegar a hacer faltas ante la rápida circulación de pelota que giró en torno a Kovacic y sobre todo a Kroos. El alemán no es mediocentro, pero impresiona su dimensión en esta posición. Si el resto le acompaña, domina los partidos como pocos. Y los que tenía a su lado, le acompañaron.

Kovacic, generalmente anárquico, estuvo amarrado tácticamente junto a Kroos y además de brillar en defensa, lo hizo en ataque con conducciones inteligentes que rompían líneas rivales. Y también le acompaño Isco. Vaya si le acompañó. Se movió como pez en el agua entre líneas, no condujo en exceso la pelota y en una posición en la que él está cómodo, tuvo llegadas a área contraria.

Cambio de sistema e intensidad: las claves del cambio

A la media hora, cuando el partido se empezaba a equilibrar algo, llegó el 0-2. Kroos, ese jugador que inicia las jugadores, robaba el balón a Joaquin, conducía hasta la frontal y le regalaba el tanto a Benzema, que sólo tuvo que amagar a Adán para marcar. Fue el inicio de un ciclón que terminaría con un contundente 0-4 al descanso. Marcelo, en fuera de juego, anotó el tercero del Madrid tras un disparo de Benzema que golpeó en un defensa y minutos después llegó la obra de arte colectiva del Madrid. Un contra ataque de manual del que estaría orgulloso el José Mourinho de la liga de los récords. El Betis sacó un córner y, tras el despeje de Pepe, cinco jugadores del Madrid salieron como leones a por su presa. Cinco, justamente, fueron los jugadores que participaron en la jugada que remató Isco y que fabricaron Pepe, Kovacic, Benzema y Ronaldo. Una variante, letal, que apenas había exhibido esta plantilla esta temporada.

El partido ya estaba sentenciado cuando Poyet reconstruyó al Betis tras la vuelta de vestuarios. Zozulia y Cejudo más un cambio de sistema más equilibrado y con Joaquín liberado en defensa, permitieron que el equipo andaluz se diera una pequeña alegría. Los primeros minutos fueron de color verdiblanco, con gol incluido del citado Cejudo pero al instante el Madrid volvió a pisar el acelerador y demostrar que esta noche eran imparables. Isco dejó la joya individual de la noche con una rosca preciosa por la escuadra izquierda y, al borde del final del partido, Cristiano se sumó a la fiesta con un disparo fuerte tras una acertada dejada de Morata.

Zidane y los jugadores han encontrado la hoja de ruta. Un cambio de sistema que beneficia al equipo y a determinados jugadores y ser intensos de principio a fin. No hay más. Cierto es que el Betis está todavía perdido y es la octava jornada, pero no hay que quitar mérito a un Madrid que después de un mes, vuelve a enseñar los dientes de campeón de Europa.


Ficha técnica

Real Betis, 1: Adán; Piccini, Mandi, Pezzella, Durmisi; Joaquín, Jonas Martin (Dani Ceballos, m.67), Petros, Brasanac (Cejudo, m.46); Alex Alegría (Zozulya, m.46) y Rubén Castro
Real Madrid, 6: Keylor Navas; Carvajal, Pepe, Varane, Marcelo; Kroos, Kovacic (Lucas Vázquez, m.65), Isco; Bale (Marco Asensio, m.79), Benzema (Morata, m.74) y Cristiano Ronaldo

Goles: 0-1, m.4: Varane; 0-2, m.31: Benzema; 0-3, m.39: Marcelo; 0-4, m.45: Isco; 1-4, m.55: Cejudo; 1-5, m.62: Isco; 1-6, m.78: Cristiano Ronaldo
Árbitro: Gil Manzano (Colegio extremeño). Amonestó a los locales Cejudo, Zozulya, Pezzella y Petros, y al visitante Isco
Incidencias: Partido de la octava jornada de LaLiga Santander disputado en el estadio Benito Villamarín de Sevilla ante 41.655 espectadores. Césped en perfecto estado

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