Cuatro futbolistas y su entrenador, decapitados por el Estado Islámico

Se les acusó de alta traición por ser espías de un grupo rebelde kurdo. El Daesh considera que apoyar el fútbol es antiislamista.

Tolo Leal

Osama Abu Kuwait, Ihsan Al Shuwaikh, Nehad Al Hussen y Ahmed Ahawakh eran cuatro jugadores del Al Shabab, el equipo de fútbol de Raqqa (Siria), que este martes fueron decapitados por el Estado Islámico.

Dos fueron los motivos por los que se llevó a cabo este ejecución, delante de todo el público, incluidos niños. Por un lado, los cuatro futbolistas, junto a su entrenador, fueron acusados de espionaje a favor de los rebeldes kurdos.

Por el otro, porque los principales líderes de Daesh consideran que apoyar el fútbol es antiislamista. Hay que recordar que desde hace dos años, cuando los islamistas radicales tomaron el control de Raqqa, está prohibida cualquier actividad deportiva en la ciudad, incluido el fútbol.

Según afirma el Daily Mail, el presidente de la Unión General de Deportes de Siria, Muafak Joma, ha condenado los crímenes, si bien ha admitido no estar sorprendido por el comportamiento de la organización extremista, puesto que continuamente realizan acciones similares.

No en vano, hace dos meses la peña madridista de Irak sufrió un ataque terrorista del Estado Islámico en su sede, que acabó con la vida de 16 personas.

A continuación