Un directivo de un equipo alevín agrede a un árbitro de 15 años: "Tenías que estar tú en el río y no el del Deportivo"

En un partido de alevines, el entrenador del Calahorra golpeó al árbitro mientras le amenazaba de muerte.

Sergio Valentín

El entrenador del Calahorra golpeaba en la cara al árbitro mientras le gritaba "te voy a matar". Un suceso que tuvo lugar este domingo. Guillermo Ávila Campos es el nombre del colegiado agredido. Tiene 15 años. El partido que dirigía era de categoría juvenil, de niños de 10 y 11 años.

Ocurrió en el campo del Salvador Allende C, equipo del grupo 5 de la Cuarta División alevín de Córdoba. Más bien todo comenzó antes del partido. Al menos las agresiones verbales, que luego se repetirían durante el choque. El agresor es el entrenador del Calahorra, un hombre que se supone tiene que educar a los niños, además de enseñarles conceptos futbolísticos. Según ha explicado Guillermo, al parecer no era el entrenador, sino un directivo del club que se estaba haciendo pasar por el técnico.

A los 53 minutos fue expulsado tras amenazar al árbitro, luego le pegó en la cara y, cuando ya no estaba presente en el partido, fue el delegado del equipo quien le amenaza de muerte. "A ti te tenían que tirar al río y no al del Deportivo", según recoge el texto del acta que refleja todos los incidentes.

Acta del partido

"El entrenador del Calahorra CF, Don F. J. A. P., antes del encuentro se dirige a mí en los siguientes términos: 'El tonto del árbitro éste es un hijo de puta.", "a mí nadie me llama la atención, ¿sabes quién soy? No sabes en el lío en que te estás metiendo, te van a expulsar de la Federación de Árbitros'. Al tiempo que me decía esas frases, distintos compañeros (árbitros) se acercaron al vestuario a ver lo que ocurría, a los que este señor no permite la entrada, insultándolos en los siguientes términos: 'Fuera de aquí, no pueden entrar a este vestuario subnormales'.

Asimismo durante el transcurso del encuentro (minuto 26), Don F. J. A. P., tras un golpe fortuito de dos jugadores de distintos equipos, lance del juego, entra en el terreno de juego insultándome en los siguientes términos: "Eres un tonto pollas, te voy a reventar la boca. Por mi madre que está bajo tierra te voy a matar. A ti y a tus compañeros, os voy a reventar la boca". En actitud agresiva y acercándose a mí, por lo que le comuniqué que estaba expulsado. Ante su expulsión, su reacción fue aumentar su agresividad, hasta acercarse a mí y golpearme con su puño en mi cara, al tiempo que gritaba: "¡Te tengo que matar!". Este señor tuvo que ser retirado por miembros del equipo local, ya que su intención era continuar agrediéndome.

Una vez fuera del terreno de juego, continuó diciéndome : "Ahora llama a quien te de la gana, que me va a dar igual, hijos de la gran puta!, os voy a reventar la boca, gilipollas!", todo en actitud muy agresiva. Cuando ya estaba apartado del terreno de juego, esta persona, y tras estar el partido detenido durante aproximadamente 15 minutos, se reanudó el mismo conforme a las reglas.

En el minuto 53, el delegado del Calahorra, F. J. C. C., invade el terreno de juego y se dirige a mí en los siguientes términos: "No tienes ni puta idea hijo de puta!", por lo que fue expulsado.

En el minuto 65, el delegado del Calahorra, que estaba en la grada expulsado, invadió el terreno de juego dirigiéndose hacia mí, en actitud agresiva y a la carrera, al tiempo que gritaba: "Eres un cabrón", te voy a pisar la cabeza, a ti te tenían que tirar al río y no al del Deportivo, hijo".

El árbitro explica cómo lo vivió

Guillermo Ávila Campos ha hablado ante los medios de comunicación para explicar todo lo sucedido. "Era uno de mis primeros partidos y que te pase esto tan pronto es duro. Mis padres me apoyan aunque les da miedo esta profesión, pero a mí me gusta mucho porque es un mundo muy bonito. Voy a seguir, seguro", ha afirmado tras pasar un reconocimiento médico en la Clínica del Deporte de la Federación Andaluza de Fútbol.

Ha explicado que no pudo dormir porque sufría fuertes dolores en los oídos pero afortunadamente no tiene rota la mandíbula. "Me hicieron una radiografía, pero no tengo rota la mandíbula. Tengo el nervio inflamado y un tirón en el cuello por el movimiento al darme el puñetazo, además de un taponamiento en el oído, por el que ahora no oigo bien", ha explicado.

"Continué arbitrando por los niños y porque se llevaron a ese hombre a una parte del campo donde ya no tenía acceso a poder hacer nada" afirma. "Yo no lo conocía de nada, porque ni siquiera le había pitado a ese equipo. No tengo ni idea de por qué actuó así. Todo esto me parece una barbaridad y lo que pretendemos es que se erradique toda la violencia, de cualquier tipo: directivos, jugadores y padres", aseguraba.

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