El Steaua de Bucarest, un equipo sin nombre y escudo

Un juez ha prohibido al club utilizar sus emblemas por un conflicto con el Ministerio de Defensa rumano.

José Miguel de Pedro

Conoció la gloria cuando se proclamó campeón de Europa en 1986 frente al Barcelona, pero casi 30 años después el Steaua de Bucarest pasa por uno de los peores momentos de su historia. El equipo grande de Rumanía, el que inspira respeto en todo el país y dio a conocer a algunos de los mejores jugadores de la historia del país, se ha quedado sin nombre, sin escudo y sin colores.

Fundado en 1947, el club atraviesa el momento más delicado de su historia. Con su dueño, el millonario Gigi Becali, y el director general, Mihai Stoica, en la cárcel por "complicidad de abuso de poder" en la venta de unos terrenos en connivencia con miembros del gobierno, el equipo se encuentra en pleno conflicto con el Ministerio de Defensa rumano.

Precisamente, fue Becali quien puso la primera piedra de un problema que pone el riesgo la identidad del Steaua. El club en su fundación tomó el nombre del ejército rumano junto al de la ciudad, pero todo cambió en el año 2004. En ese momento, Becali decidió registrar la marca como propia sin conocer que Defensa ya lo había hecho antes.

El 2011, el Ministerio decidió demandar al club por haberse apropiado del escudo y el nombre y hacer un uso ilegal de ellos. Ahora, la justicia le ha dado la razón. El juez decidió despojar al Steaua de su propio nombre, el escudo y hasta los colores (azul y rojo) y tuvo que jugar en Liga con una equipación amarilla y un escudo en el que se podía leer "campeón de Rumanía".

Ahora, ha recibido la buena noticia de la suspensión cautelar de la sentencia para jugar los dos últimos partidos del año con su equipación habitual, mientras trata de negociar una salida al problema con el gobierno. El equipo emblema del fútbol en Rumanía, el único campeón de Europa del país, trata de no perder las señas de identidad con las que un día se dio a conocer en todo el mundo.

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