Toni Kroos decide un descafeinado duelo entre España y Alemania

España cierra su annus horribilis con una derrota, en un duelo marcado por las numerosas bajas y los estrenos de Nolito, Camacho y Kiko Casilla.

Guillermo Domínguez

Ocho años sin perder en casa. La última derrota de la selección española en su feudo databa de noviembre de 2006, cuando el equipo entonces dirigido por Luis Aragonés cayó en Cádiz frente a Rumanía (0-1). Esta noche, el conjunto de Vicente del Bosque ha visto cómo esa racha llegaba a su fin al estrellarse en Vigo ante Alemania (0-1), en un duelo entre los dos últimos campeones del mundo que ya venía muy descafeinado por las numerosas bajas en una y otra formación. Y también por la incesante lluvia en la ciudad pontevedresa.

Después de la convicente goleada ante Bielorrusia (3-0), en la fase de clasificación para la Eurocopa, Del Bosque presentó muchas novedades en su once inicial, como Morata, Raúl García, Bruno o Bernat. Y también la del delantero del Celta Nolito, que debutaba con la selección española, como titular y ante su público. Si España tenía bajas ilustres como las de Iniesta, Diego Costa, Silva, Cesc o Carvajal, entre otros, Alemania no le fue a la zaga, pues Joachim Löw no pudo contar con Neuer, Lahm, Schweinsteiger, Schürrle o Kramer. Así, el técnico de Schonau presentó en el equipo titular a jugadores desconocidos para el aficionado medio español como Rudy, Rudiger, Zieler o Volland. Eso sí, junto a ellos, pesos pesados del fútbol teutón como Müller, Khedira o Götze.

Y, cómo no, Toni Kroos. Ese futbolista superlativo que, después de unas cuantas semanas un tanto grises, ha recuperado su buen tono del inicio de temporada y ahora mismo se ha convertido en pieza clave para Ancelotti en el Real Madrid. Además de marcar el gol al final del partido, el centrocampista movió a su selección al ritmo que quiso y, tras una primera parte de dominio español, devolvió la iniciativa a los germanos a la vuelta de vestuarios.

En el otro bando, el local, fue Isco Alarcón quien llevó la voz cantante en el juego de España. Como ante Bielorrusia en Huelva, el malagueño quiso echarse el equipo a la espalda y se asoció bien con los hombres de arriba. Morata lo intentó, buscando los espacios ante la poblada defensa germana, pero no tuvo el día. Nolito, por su parte, aparecía con peligro ante el marco de Zieler. De hecho, de las botas del gaditano salió la ocasión más peligrosa de España en la primera parte con un disparo bien desviado por el meta del Hannover, que ante la lesión de Neuer le ha ganado la partida a Weidenfeller.

La réplica alemana la puso poco después Götze con un disparo a media altura desde la frontal, envenenado, ante el que se lució Casillas. Para entonces, Müller ya andaba renqueante y pocos minutos después tuvo que salir del campo, dejando su puesto a Karim Bellarabi, otro de los tantos desconocidos para el aficionado español. Curiosamente, con la entrada del centrocampista de origen marroquí, que milita en el Bayer Leverkusen, mejoró el juego de los campeones del mundo, si bien el dominio seguía correspondiendo a España. Entonces empezó a diluviar en Vigo y al descanso se llegó sin goles.

Del Bosque hizo tres cambios de una tacada, sustituyendo su pareja de centrales (Albiol y Bartra entraron por Ramos y Piqué) y metió en el campo a Camacho por Busquets. España ganó en contención, pero el fútbol de toque pasó a ser de Alemania, que tiene todo un seguro de vida en Toni Kroos.

Empezaban a cambiar las tornas en Balaídos, si bien Nolito y Morata trataban de buscarse las habichuelas arriba como podían. Fue precisamente el gaditano quien gozó de otra buena oportunidad en los primeros minutos de la segunda parte con un lanzamiento de falta bien repelido por Zieler.

Isco aparecía cada vez menos y Raúl García, que aportaba presencia arriba pero poco más, acabaría dejando su puesto a Callejón. También entraron después Pedro y el debutante Kiko Casilla: el guardameta tuvo que emplearse a fondo para evitar el 0-1 en el primer balón que tocó y el jugador canario del Barça tuvo en sus botas la mejor ocasión de la segunda mitad, aunque quiso picar la pelota en exceso ante la salida de un Zieler que reaccionó bien.

Cuando parecía que el duelo bajo el aguacero de Vigo iba a acabar en tablas, apareció Kroos. El mediocentro de Greifswald cazó un balón en la frontal y sorprendió a Kiko Casilla, a quien la pelota botó justo delante. Mala suerte para el cancerbero del Espanyol el día de su debut. Como reza el refrán, "a río revuelto, ganancia de pescadores". Y quien pescó en el diluvio fue Toni Kroos, uno de los jugadores más decisivos del planeta.

Así se cerraba para la selección española un nefasto año en el que el fracaso en el Mundial, unido a la retirada de varios buques insignia (Xavi, Villa y Xabi Alonso), la ha llevado a tratar de recomponer un equipo que, hoy por hoy, está roto. Tiempo tendrá hasta el siguiente compromiso en marzo de enderezar el rumbo de la nave, aunque de momento se le está escapando el timón.


Ficha técnica

España, 0: Casillas (Kiko Casilla, m.76); Azpilicueta, Piqué (Bartra, m.46), Sergio Ramos (Albiol, m.46), Bernat; Busquets (Camacho, m.46), Bruno, Raúl García (Callejón, m.69), Isco; Nolito (Pedro, m.76) y Morata
Alemania, 1: Zieler; Rudiger, Mustafi, Höwedes; Rudy, Khedira (Bender, m.90), Kroos, Durm; Müller (Bellarabi, m.22), Götze (Kruse, m.83) y Volland

Gol: 0-1, m.88: Kroos
Árbitro: Stefan Johannesson (Suecia). Mostró tarjeta amarilla a Raúl García (m.62)
Incidencias: Partido amistoso internacional disputado en el estadio municipal de Balaídos (Vigo) ante unos 25.000 espectadores. Lleno

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