De blanquivioleta para honrar a sus muertos

Ante la escasez de ropa, una comunidad ha decidido utilizar las camisetas del Real Valladolid, conseguidas por un misionero, para los entierros.

Laura Galdeano

El padre José Luis Garayoa, misionero de la orden los Agustinos Recoletos, lleva años en Sierra Leona ayudando a un pueblo que trata cada día de superar las secuelas de la guerra. Llevó alimentos, educación, medicamentos y quiso dotar a sus gentes de algo más que les aporte una nueva ilusión al abrir los ojos cada día. Pensó en el fútbol.

Garayoa habló con sus compañeros del colegio San Agustín de Valladolid, quienes gestionaban la ayuda que llegaba a la aldea de Magbonso, para conseguir camisetas de fútbol. Tras negociar con el club de la ciudad, el Real Valladolid donó 30 cajas con equipaciones del equipo de la temporada 2007-08.

Sin embargo, el uso de estas elásticas quedaron lejos del fin para las que fueron tejidas. La muerte de una niña tras recibir el impacto de un rayo conmocionó a la aldea y los encargados de llevar al féretro aparecieron vestidos con la camiseta del club español. Necesitaban rendir respeto a la familia de la pequeña y la escasez de ropa que sufre esta comunidad les hizo reservar esta indumentaria para momentos señalados y de fuerte emotividad.

El misionero navarro, que lucha contra el ébola, la malaria, el hambre y los ataques rebeldes, sabe que puede resultar curiosa esa imagen, y por eso él mismo recogió el momento, como reconoce en una entrevista lainformación.com. Sin embargo, también entiende de primera mano el valor tan solemne que han adoptado las camisetas blanquivioletas.

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