Andreas Brehme, el campeón del mundo que puede acabar limpiando inodoros

El jugador que dio el Mundial de Italia 90 a Alemania no puede pagar sus deudas y ha pedido ayuda públicamente.

Libertad Digital

En la memoria colectiva de los aficionados alemanes, permanece invariable la imagen del gol de Andreas Brehme que dio el triunfo a los germanos en la final del Mundial de Fútbol de Italia 90 frente a Argentina. El defensa entró en la historia del fútbol y escribió una de las páginas más exitosas del deporte de su país. Sin embargo, 24 años después el héroe nacional ha pasado al anonimato y está ahogado por las deudas.

A sus 53 años y con tres mundiales ganados en su historial, Brehme ha admitido que vive una difícil situación económica y ha lanzado un mensaje de auxilio. Según recoge el diario alemán Deutsche Welle, el exjugador se enfrenta a una deuda por un préstamo de 200.000 euros y podría perder su vivienda, que ya ha sido hipotecada en varias ocasiones.

Desde el año 2006 no consigue mantener un empleo estable y su carrera como entrenador no fue como esperaba. Se retiró en 1998 con 38 años y comenzó a prepararse para ser técnico pero nunca consiguió tener nivel suficiente para aspirar a dirigir a un equipo. Aún así, su último empleo estable fue como miembro del cuerpo técnico del Stuttgart.

El primero en interarse por él ha sido Franz Beckenbauer que pidió ayuda pública para el defensa que jugó en España en el Real Zaragoza. El primero en responder fue otro exjugador, Oliver Straube, que jugó hace cuatro años en la Bundesliga y tiene una empresa de limpieza de sanitarios e inodoros. Straube le ha ofrecido un puesto de trabajo para que allí "se entere de lo que es trabajar de verdad haciendo el aseo de los sanitarios e inodoros". Brehme, leyenda del fútbol alemán, medita olvidarse de fútbol y aceptar el trabajo.

A continuación