El doble rasero de la Federación Española de Fútbol con Cristiano Ronaldo

Competición impone una multa de 600 euros al Atlético por el mecherazo a Cristiano y de 1.200 al portugués por su expulsión en San Mamés.

Guillermo Domínguez

Muy pocas veces ha salido tan barato agredir a un futbolista arrojándole un objeto desde la grada. 600 euros es la ridícula multa que el Comité de Competición de la Federación Española de Fútbol (RFEF) ha impuesto al Atlético de Madrid por el mecherazo que Cristiano Ronaldo sufrió el pasado martes en el estadio Vicente Calderón, en la vuelta de semifinales de la Copa del Rey (0-2).

Amparándose en el artículo 110 del Código Disciplinario de la RFEF, referido a la "alteración del orden del encuentro de carácter leve", el comité justifica la multa en que se trata de un "hecho aislado". Pese a que este viernes por la noche, 72 horas después de la disputa del derbi copero, el agresor seguía sin ser identificado, Competición no ha dudado en destacar el "loable esfuerzo" realizado por el Atlético, mientras el grupo de Violencia del Deporte de la Brigada Provincial de Información de Madrid sigue encontrando muchas dificultades para dar con el autor del mecherazo, debido a que el lugar de la grada desde el que se lanzó el objeto no cuenta con cámaras de grabación permanente.

Lo cierto es que esta irrisoria multa contrasta con la que impusieron al propio Cristiano el miércoles de la semana pasada tras su expulsión tres días antes en San Mamés ante el Athletic de Bilbao (1-1). Además del castigo de tres partidos –que posteriormente ha mantenido el Comité de Apelación, a la espera de lo que pueda decir el Comité Española de Disciplina Deportiva (CEDD) en los próximos días–, Competición impuso al portugués una multa de 600 euros por la roja que el árbitro Ayza Gámez le mostró en La Catedral y otra de la misma cantidad por su actitud de "menosprecio o desconsideración" –según dictaminó el comité, citando el artículo 117 del Código Disciplinario–, después de llevarse la mano derecha al rostro mientras enfilaba el túnel de vestuarios. Un gesto que el comité entiende que hizo "hacia el lugar en el que se encontraba el cuarto árbitro", pese a que las imágenes de televisión no terminan de corroborarlo.

En definitiva, dos multas a Cristiano por un valor total de 1.200 euros –a lo que hay que sumar otros 1.050 euros para el club–, justo el doble del castigo al Atlético por una agresión a un futbolista. Así funciona la justicia deportiva en España.

No es de extrañar, pues, que el Real Madrid se sienta agraviado. Después de comprobar que el Comité Técnico de Árbitros (CTA), que preside Victoriano Sánchez Arminio, ha mandado a Ayza Gámez un mes a la nevera, recriminándole tanto su desacertada actuación en San Mamés como su mala redacción del acta del partido –horas después envió un anexo en el que cambiaba su primera versión sobre la expulsión de Cristiano, con el objetivo de intentar salir indemne–, en el club blanco no entienden que Apelación no haya reducido el castigo a su jugador.

La gota que colma el vaso es esta multa de 600 euros al Atlético. El Madrid se muestra incrédulo ante las últimas decisiones de Competición, que considera mucho más grave el forcejeo de Cristiano con Ander Iturraspe que el impacto de un objeto en la cabeza de un futbolista, que pudo haber tenido consecuencias mucho más graves.

En vista de cómo se las gastan los comités, en el Madrid ya andan con la mosca tras la oreja ante lo que pueda decir el CEDD sobre el recurso de la sanción de tres partidos a Ronaldo. Se esperaban novedades para este mismo viernes, pero Disciplina Deportiva aún está a la espera del informe de la Federación Española, que tiene hasta el próximo día 19 de plazo para entregarlo.

Parece claro que el portugués no jugará este domingo en Getafe y, de mantenerse el castigo o no haber resolución del CEDD antes de la siguiente jornada de Liga, Ronaldo se perdería también el partido contra el Elche en el Santiago Bernabéu. Diga lo que diga la última instancia de la justicia deportiva, el daño ya está hecho.

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