Emilio Botín, el hombre que apostó por la Fórmula 1

En 2007 decidió entrar de lleno en el patrocinio de carreras y escuderías y se convirtió en inseparable de Fernando Alonso.

Libertad Digital

El 10 de septiembre de 2014 será un día difícil de olvidar en la historia de la Fórmula 1. El mismo día en el que Luca Cordero di Montezemolo ha anunciado que deja la presidencia de Ferrari, después de 23 años, para dar inicio a "una nueva era" en la escudería del cavallino rampante, se ha conocido la noticia del fallecimiento del presidente del Grupo Santander, Emilio Botín.

Heredero de la tradición financiera de su familia, comenzó a dirigir la entidad bancaria en 1986 y fue el principal artífice de su expansión internacional, además de uno de los mejores embajadores de España. Enamorado del golf siempre demostró mantener una estrecha relación con el deporte. Disfrutó del green del Real Golf de Pedreña y allí ganó un yerno, Severiano Ballesteros, el mejor golfista español, que en aquel campo se enamoró de Carmen Botín.

A pesar de que el golf era el "deporte familiar", Emilio Botín decidió apostar por la Fórmula 1. Detectó el enorme poder mediático de Fernando Alonso y, de su relación de amistad, nació una inversión que se inició en 2007 y se ha prolongado hasta ahora. Ese año el Banco Santander se convirtió en uno de los principales patrocinadores de la escudería McLaren tras el fichaje del asturiano. Además, Botín detectó en los grandes premios un escaparate perfecto para la expansión internacional de la marca del banco y apostó por patrocinar carreras.

Amistad y apoyo a Fernando Alonso

Su relación con Alonso se hizo más estrecha con el paso de los años hasta fraguar una amistad que ha perdurado hasta el final. Era habitual verles juntos en las carreras y Botín se convirtió en uno de los principales apoyos del piloto. Juntos, en 2010 dieron el salto a Ferrari. El banquero consiguió una alianza por la que llevaba trabajando años y que supuso una de sus grandes satisfacciones personales.

Logró que el Banco Santander alcanzase un acuerdo con la escudería que, en su opinión, era una de las marcas de mayor prestigio mundial y el asturiano se hizo con el volante de una de las mejores escuderías. "Me atrevería a decir que hoy el Banco Santander es a la banca lo que Ferrari es a la Fórmula 1, un símbolo de tradición, éxito y fortaleza", afirmó entonces.

La fructuosa relación entre ambas marcas se prolongó en 2012 hasta 2017 y Botín se convirtió en un asiduo de los grandes premios. Era habitual verle pasear junto a Alonso con su inseparable americana roja y bromear con el piloto antes de las carreras. El asturiano ha querido despedirse del que, además de un mecenas, se convirtió en su amigo. "El miércoles cené con Don Emilio, planeábamos otra vuelta en bici en Singapur. Nos deja un amigo, un gran amigo".

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