¿Qué le ha pasado al Real Madrid? De la Roma a Moscú

El equipo blanco atraviesa su peor crisis desde la llegada de Lopetegui al banquillo. Los goles, el juego, las lesiones, lo más criticado.

José Antonio Rodríguez

Todos los grandes caen en Rusia. El Real Madrid lleva tres encuentros consecutivos deambulando sobre el césped de Pizjuán, Bernabéu y Luzhniki sin ver portería, algo que se traduce en tres empates y una derrota, pero el asunto va mucho más allá. La sensación de equipo sólido que transmitían los blancos al inicio de temporada se ha desvanecido y muchos aficionados se preguntan qué ha pasado. Casualidad o no, el bajón de los chicos de Lopetegui ha llegado cuando se han enfrentado a equipos de nivel, véase Athletic de Bilbao, Sevilla o Atlético. Sin embargo también ha sufrido ante rivales de menor nivel como Espanyol o, el último, el CSKA de Moscú.

El frío moscovita destapó las carencias que llevan viéndose en el Madrid desde hace varios encuentros. Acumulan ya cinco horas y 19 minutos sin ver portería y, como resulta obvio, al aficionado merengue se le viene a la cabeza la figura de Cristiano Ronaldo. Sin el luso perdieron pegada y, lógicamente, gol. Esta deficiencia se supo frenar con un juego de posesión, buscando la jugada entre líneas y con una posesión asfixiante para recuperar lo más rápido posible el balón. En este punto de temporada, no hay ni rastro de ese equipo al que muchos tildaron del mejor en años.

Bien es cierto que ayer viajaron a Rusia sin varios pesos pesados como Ramos, Bale, Marcelo o Isco, pero es que, salvo estos dos últimos, el resto sí estuvieron presentes en la derrota ante el Sevilla y en el empate ante el Atlético. Además, debemos sumar a la plaga de lesiones y bajas por precaución, la de Carvajal, que empieza a convertirse en un fijo en la enfermería blanca, y el bajón físico de Kroos y Modric. El croata viene de un Mundial en el que disputó muchos minutos y necesita recuperar su forma física ideal. Kroos, simplemente, no ha arrancado como se esperaba.

Por si fuese poco, Lopetegui acusa una falta de identidad en el juego. Con todos sus pupilos disponible, la idea parecía clara y se demostró a principio de temporada: Benzema como referencia, con dos extremos con libertad para moverse por el campo, y un centro del campo muy creativo, al que aportarían profundidad los laterales. Pero con Carvajal y Marcelo K.O, con Bale fuera por precaución e Isco baja por apendicitis, los planes se han trastocado. Ante el CSKA se pudo ver a un Real Madrid que buscaba el centro directo, aquí Benzema pierde fuerza y gana impacto Mariano –quien mandó un balón al poste–, pero es que ni Asensio estuvo acertado, ni Lucas Vázquez rindió como se esperaba, a Casemiro se le vio incómodo, y Odriozola y Reguilón hicieron un encuentro correcto. Todo lo que podía salir mal, salió peor.

Han transcurrido 14 días desde que ahogasen a la Roma en el Bernabéu. Dos semanas en las que se ha derrumbado el proyecto, por lo que Lopetegui deberá hacer todo lo posible para evitar una debacle aún mayor. Capacidad para ello tiene y la temporada, como quien dice, acaba de comenzar; en Liga marchan colíderes y en Champions segundos, aún queda tiempo para reconducir la situación, pero mucho ojo, porque la paciencia sí tiene límite. La próxima parada es el Alavés en Liga y los babazorro llegan de firmar el mejor arranque de temporada en su historia.

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