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Lucas Vázquez y Keylor Navas iluminan a un gris Real Madrid ante la Roma (2-0)

El extremo decidió a los tres minutos de entrar al campo asistiendo a Ronaldo. La Roma desaprovechó varias ocasiones con empate a cero.

Sergio Valentín

Con el Real Madrid clasificado para los cuartos de final y con un marcador de 4-0 en el cómputo global de la eliminatoria ante la Roma, lo fácil y previsible sería alabar a los jugadores y al planteamiento de Zinedine Zidane. Lo primero sí es justo reconocerlo; no así lo segundo. El técnico francés fue excesivamente osado teniendo en cuenta el 0-2 de la ida. Dio orden de ser brutalmente ofensivos y el Real Madrid pudo pagarlo caro, complicándose una eliminatoria con un resultado que nunca ha sido remontado en toda la historia de la competición.

Hasta el minuto 63, cuando marca Cristiano Ronaldo, el Madrid continuaba atacando con los dos laterales al mismo tiempo y en ocasiones se sumaba uno de los dos centrales (Pepe o Sergio Ramos). Un planteamiento propio de una remontada y que conllevaba unos riesgos innecesarios teniendo la Roma sobre el campo a Mohamed Salah, un jugador que quizá se equivocó de deporte.

Su velocidad es propia de un receptor de fútbol, pero del americano, donde una vez recibida la pelota sólo tienes que correr esquivando rivales. En el fútbol normal (soccer) no basta con eso. Además tienes que meter la pelota entre los tres palos y ahí es donde falla. Quizá por eso está en la Roma y no en el Chelsea. El jugador egipcio tuvo oportunidades para llevar la remontada a la prórroga y, entre él y Edin Dzeko, para darle la vuelta el 0-2 de la ida. No hablamos de cualquier ocasión. Hablamos de tres mano a mano ante Keylor Navas.

Una de esas ocasiones estuvo precedida de un error de Sergio Ramos que recordó a la que el propio central de Camas cometió en el último derbi liguero en el Vicente Calderón (1-1), hace ya cinco meses, y que el entonces técnico madridista, Rafa Benítez, no dudó en criticar posteriormente. Ahora, en la recta final de la temporada, un tercer error similar de esas características podría costarle a los blancos la eliminación de la Champions, que es la única tabla de salvación que les queda.

Esta noche ante la Roma, Keylor no paró ninguna, pero gracias a sus acertadas salidas y a la mala puntería de Salah y Dzeko, el Madrid está en cuartos y muchos lectores tendrán una baza para criticar esta crónica.

Riesgo excesivo de Zidane

Sobre el tablero, las piezas de Zidane y Luciano Spalletti fueron acertadas. El francés apostó por un 4-4-2, con James de inicio, mientras que el italiano arriesgó con cuatro delanteros y un centro del campo sólo sujetado por el veterano Keita. Lógicamente, el Madrid tuvo la posesión y más ocasiones, pero ese riesgo ofensivo de Zidane provocó que la partida se igualara pese al resultado de la ida. Y es que la Roma, en el primer cuarto de hora, ni se acercó al área del Madrid, aunque la primera vez que lo hizo fue con el peligro lógico que genera tener a los dos laterales atacando. Modric perdió una pelota en la banda y, sin Marcelo y Danilo defendiendo, Dzeko acabó con la pelota solo ante Keylor.

Ése fue el escenario del partido hasta el gol de Ronaldo. Pelota para el Madrid, ocasiones, relativa comodidad, pero con un riesgo intangible en las botas de Salah ante la pérdida de posesión.

Zidane apostó por un fútbol vistoso, alegre y ofensivo. El que gusta al Bernabéu. La apuesta, por el resultado, le salió bien. Por eso tal vez no habrá críticas. Pero la realidad es que hubo lagunas en defensa pese al gran partido de Casemiro. El brasileño volvió a rendir a gran nivel. No es habilidoso con la pelota, pero el dato de balones interceptados tiene que ser importante. Está en el momento y lugar adecuado. Gracias a él, sólo hubo tres mano a mano. Tras ser sustituido -está apercibido- el público le despidió con una merecida e importante ovación. Casemiro es un jugador asociado a un sistema defensivo pero la grada comienza a apreciar su trabajo, algo quizá determinante cuando el técnico tenga que tomar una decisión.

En esta ocasión, y a diferencia de los partidos ante el Celta de Vigo, Málaga o Atlético de Madrid, Zidane y el Bernabéu no tienen motivos para cuestionar la actitud de sus jugadores. Corrieron con y sin la pelota y por eso la grada aplaudió constantemente la inmediata presión sobre el rival tras la pérdida del balón.

No hubo pitos salvo a un errático James, que marcó el 2-0 pero sigue estando a años luz del futbolista que la temporada pasada maravilló a todos. Jugó por la derecha y, sin esa chispa que iluminaba los ojos del espectador, el colombiano tardaba demasiado tiempo en buscar el pase profundo o el regate hacia el interior. No tiene confianza, está nervioso –protestó airadamente una ocasión fallada con empate-, pero el tanto logrado puede acabar dándole alas.

James y Ramos fueron los únicos jugadores que no estuvieron a la altura. El resto terminó con buena nota. Gareth Bale fue incisivo durante los 60 minutos que aguantó y Danilo es otro futbolista. A Zidane le ha encantado en los últimos tres partidos y quién sabe si no acabará ganándole el duelo a Dani Carvajal en la pelea por ser el lateral derecho del Real Madrid.

Lucas Vázquez cambia la cara al Madrid

Sin embargo, quien resolvió la eliminatoria no salió de inicio. Lucas Vázquez sigue llamando a la puerta de una titularidad que, si se midiera por resultados, sería suya sin discusión. A los dos minutos de entrar en el campo por Bale, encaró a su defensor con un par de bicicletas y le puso en bandeja el gol a Ronaldo con un centro preciso. Minutos más tarde el portugués fallaría tras otra asistencia de Lucas. Quizá el luso prefiera jugar con Benzema y Bale; a lo mejor está equivocado y le convenga coincidir más minutos con el extremo gallego. Será complicado verle de titular y más con la vuelta de Benzema pero Zidane tiene un recurso de oro. Si falla por lesión o sanción alguien de la BBC o el partido se atasca como sucedió ante la Roma, siempre estará Lúcas esperando en silencio una nueva oportunidad que seguramente aprovechará.

Cristiano marcó y regalaría a James el 2-0 en el 67'... y ahí se terminó la emoción. Es difícil cuestionar a Ronaldo. Pichichi de la Champions y de la Liga con 40 goles esta temporada en el mes de marzo. Sigue recibiendo algún pito pese a su mayor implicación. La ilógica animadversión que existe con Ronaldo tiene que proceder de su forma de ser y no por su fútbol. Jesé y Kovacic disfrutaron de los últimos minutos que dejaron otra gran parada de Keylor, en este caso a disparo de Perotti.

El costarricense ha batido el récord de Van der Saar. Es el portero con más minutos sin encajar un gol en toda la historia de la Champions. Veremos si continúa sumando en los cuartos de final. Dependerá del planteamiento de Zidane y del rival. No es lo mismo tener enfrente a Salah que a Lewandonski, Dybala o Messi.


Ficha técnica

Real Madrid, 2: Keylor Navas; Danilo, Pepe, Sergio Ramos, Marcelo; Casemiro (Kovacic, m.84), Kroos, Modric (Jesé, m.76), James, Bale (Lucas Vázquez, m.61) y Cristiano Ronaldo
AS Roma, 0: Szcsesny; Florenzi, Manolas, Zukanovic, Digne; Keita (Maicon, m.86), Pjanic (Vainqueur, m.46); Perotti, Salah, El Shaarawy (Totti, m.74); y Dzeko

Goles: 1-0, m.63: Cristiano Ronaldo; 2-0, m.67: James
Árbitro: Szymon Markiniak (Polonia). Mostró tarjeta amarilla a Danilo (m.37), del Real Madrid; y a Zukanovic (m.75), de la Roma
Incidencias: Partido de vuelta de los octavos de final de la Liga de Campeones disputado en el estadio Santiago Bernabéu ante unos 77.000 espectadores

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