¿Por qué es tan querido Pacquiao?

El dinero y la fama no lo han cambiado. Simple, humilde, cristiano y futuro político, quiere que sus compatriotas filipinos tengan una vida mejor.

Sergio Valentín

Emmanuel Dapidran Pacquiao es la historia de la superación. De cómo un chaval que tenía que robar para sobrevivir, acaba combatiendo en Las Vegas a cambio de 80 millones de dolares. Entre uno y otro episodio hay 20 años de diferencia en los que ha pasado de meterse piedras en los bolsillos para dar el peso a ser la persona más querida de su país, Filipinas.

"Pac Man" es adorado en su tierra y admirado fuera de ella. Sus orígenes humildes y su sencilllez como persona, han provocado una ola de simpatía generalizada. Actores estadounidenses, amantes del boxeo, rechazan públicamente a Mayweather y hablan maravillas de Pacquiao. El mejor boxeador de todos los tiempos, Muhammad Ali apoyará a Manny "por ser un gran peleador, pero también por todo lo que hace fuera del cuadrilátero". Pero, ¿qué hace Pacquiao para ser tan querido?

Muchos responderán de manera rápida y simple que es lo opuesto a Mayweather. Es su némesis en estilo en el ring pero también es lo opuesto fuera del cuadrilátero. Su vida es un ejemplo para muchas personas y por eso, al estilo Forrest Gum, cuando Pacquiao sale a correr y entrenar todas las mañanas, hay cientos de personas que lo acompañan. Pese a ser una persona multimillonaria, es sencillo, modesto, generoso, religioso y sobre todo, pretende ser un ejemplo para su país y las personas más pobres. "Mis ocho cinturones no son míos. Pertenecen a cada filipino", afirma. Y es que Pacquiao, es el único boxeador en toda la historia que ha logrado ocho títulos en ocho categorías diferentes. Se hizo profesional con 101 libras hasta las 147 de la actualidad.

Manny tuvo una vida complicada. Era uno de los miles de chavales pobres de Filipinas. Según cuenta su entrenador, a los 12 se escapó de casa a raíz de un hecho traumático y que explica por qué tiene un perro, llamado PacMan que le acompaña a absolutamente todos los sitios. Un amigo de sus padres mató a su perro y se lo comió delante de él. Pacquiao huyó y, durante dos años, vivió en la calle. Sobrevivía vendiendo botellas de vino barato. De ahí surge su primer apodo: "Kid Kulafu", el nombre de una marca típica de la región y posteriormente, el título de la película que narra la vida del boxeador. "Vengo de la nada. No teníamos comida, apenas teníamos agua. La primera vez que vi la tele busqué si había gente dentro", recuerda.

Paquiao, entrenando en Filipinas. Imagen TV

Pese a su pobreza y su cuerpo de tirillas, Pacquiao consiguió destacar desde el principio hasta convertirse en el boxeador que es hoy en día. La clave está en que el dinero y la fama han cambiado su vida pero no su personalidad. Cuando salte este sábado al MGM, sonará el "Labalan Ako Para Sa Filipino" que al español se traduce como "Yo pelearé por los filipinos", una canción que el propio Pacquiao ha compuesto. "Todas Las Vegas quiere que gane", explican los periodistas acreditados.

PacMan es boxeador pero también es cantante, actor, jugador y entrenador de un equipo de baloncesto en Filipinas y predicador cristiano. Su día siempre comienza con la lectura de algún pasaje de la Biblia. No se atrinchera tras los muros de su casa y pretende cambiar su país. Lo ha dicho en múltiples ocasiones. Cuando se retire, "estudiaré para ser político", explica. De hecho, en 2007 ya se presentó para ser congresista. Perdió pero viendo su popularidad en Filipinas, su carrera como político puede ser tan meteórica como la que ha tenido como púgil.

A diferencia de otros países como España, en Filipinas el combate se emitirá en abierto por tres grandes cadenas del país. Se espera que las audiencias ronden el 98% de la población. Dicen que cuando él combate, no hay crímenes en las calles. Es el referente de todos, a quien ven como la esperanza de tener una vida mejor.

Los rumores afirman que tras el combate de este fin de semana, Pacquiao colgará los guantes. Por eso no se ha pactado una revancha. Pase lo que pase, podría retirarse con la cabeza bien alta porque, a diferencia de Mayweather, Manny se ha enfrentado a los mejores y cuando estos estaban en su mejor momento. Ha combatido contra púgiles más grandes que él, contra campeones como Mayweather, que será el tercer boxeador invicto contra quien se enfrente en el último año y medio.

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