Zarko Paspalj, en esRadio: "Alguien debió pensar que era buena idea romper Yugoslavia en siete partes"

El legendario jugador pasó por ‘Tirando a Fallar’ repasando su larga carrera y su vida actual.

José Manuel Puertas

El legendario jugador serbio Zarko Paspalj, miembro destacado de la edad de oro del baloncesto yugoslavo y de las mejores selecciones del extinto país, pasó este domingo por la sintonía de Tirando a Fallar, el programa temático sobre baloncesto de esRadio en el sexto y último episodio del serial ‘Memorias de Belgrado’.

Durante una extensa entrevista, el ex jugador de 55 años desgranó lo más destacado de su prolífica carrera, que le llevó también a ser uno de los pioneros europeos en la NBA en una época en la que las cosas eran muy distintas. Nostálgico de Yugoslavia, Paspalj fue irónico al analizar la fractura del que fue su país. "Apoyar todas esas nacionalidades: Croacia, Eslovenia, Bosnia, Serbia, o la que sea. Macedonia… es algo que me cuesta mucho aceptar. Yo siempre seré yugoslavo. Nací en este país, me dio mucho y bueno… Y creo que cuando se pudo hacer una transición normal, que era lo lógico, acabamos en una guerra y perdimos 30 años en todos los sentidos", matizó, antes de ser tajante al aclarar, sobre los tiempos actuales en Belgrado, que "en la tele dice que vivimos buenos tiempos, que son prósperos, que vivimos seguramente mejor que nadie en Europa… pero yo no veo eso".

Sobre sus inicios en el baloncesto, recordó cómo nació "en una pequeña ciudad del norte de Montenegro, aunque cuando tenía diez años mi padre consiguió un trabajo, por lo que nos mudamos a Podgorica, que en ese momento se llamaba Titogrado… y acabé metido en la estructura deportiva en Podgorica. Así es como las cosas sucedían… No teníamos Nintendo, ni Play Station… no había demasiado que hacer excepto salir a la calle y jugar, hacer deporte. Y en un contexto así desde luego es más fácil tener un talento que se desarrolle, que explote sus habilidades… Además había un buen sistema de captación en aquella época en Yugoslavia". Poco a poco, Paspalj comenzó a hacerse un nombre en una liga yugoslava potentísima en la época. Debutó en el Buducnost y luego saltó al Partizan de Belgrado, donde captó la atención de la NBA. "Empezó a haber gente de Estados Unidos mirando a algunos países en Europa, mayormente en Yugoslavia, como una fuente real de talento. Dijeron, ‘deberíamos prestar algo de atención a esta gente, preguntarnos si debemos dejar de ser tan conservadores’. Porque pensaban que porque habían creado el baloncesto y por ello eran los únicos que jugaban al baloncesto. Uno de los primeros tipos que hizo eso fue Gregg Popovich: vino a Europa, a ver a Drazen Petrovic y a Vlade Divac. A Gregg gustó mucho y así es como todo empezó a moverse en una dirección totalmente distinta a como había sido hasta entonces". Popovich era, de hecho, entrenador asistente de los San Antonio Spurs, por los que el yugoslavo ficharía en 1989.

Sobre su salto a Estados Unidos relató cómo "en 1989 tuvimos el Eurobasket en Zagreb, que fue un torneo que ganamos fácil. Y luego me fui a San Antonio, en realidad directo desde mis vacaciones en Montenegro. Hablaba cero inglés y eso lo hizo muy difícil durante dos meses. Seguramente el primer momento en el que me di cuenta de dónde estaba ocurrió en un hotel, cerca del aeropuerto de Los Ángeles. Estaba en la habitación y no pude pedir el servicio de habitaciones. Eso, e ir a un restaurante con el equipo sin saber una sola palabra de inglés y preguntarme ‘¿Qué cojones estás haciendo aquí?’ Fue muy, muy duro".

En todo caso, Paspalj no triunfó en la NBA, si bien en su regreso a Europa volvió a ser estrella, especialmente en un Olympiakos con el que perdió la final de la Copa de Europa en 1994 ante el Joventut de Badalona. De hecho, dos tiros libres fallados por el alero resultaron decisivos en el histórico triunfo de la Penya. Sobre ello, el protagonista de aquello aseguró lo siguiente: "Creo que ya tuve un infarto cerebral (fue diagnosticado de uno en 2017, además de haber padecido varios infartos de miocardio) el año antes. Estoy bastante seguro, aunque nadie pudo encontrar nada. Pero toda la temporada tuve problemas con los tiros libres. No metía, fallé muchísimos… Así que lo que pasó contra el Joventut en la final es algo que venía pasando durante toda la temporada. No debimos llegar al punto de que mis dos tiros libres fueran decisivos, tuvimos que resolverlo mucho antes. Pero pasó lo que pasó, estuvimos seis minutos sin poder anotar y llegamos a ese punto en el que el partido acabó decidiéndose por mis tiros libres… y claro, en ese momento, sabía que iba a fallar esos tiros", admitió.

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Zarko Paspalj, en la actualidad

Una vez retirado, Paspalj ejercició como ‘Team Manager’ de la selección serbia, en lo que fue sin duda una mala experiencia en los Juegos Olímpicos de Atenas 2004 y el Eurobasket de 2005 en Belgrado. "Después de aquello decidí que el baloncesto se había acabado, que no me iba a involucrar más así. Me di cuenta de que la nueva generación que venía no se tomaba en serio el significado de jugar por la selección nacional", criticó.

Durante la entrevista en ‘Tirando a Fallar’, Paspalj también habló sobre su conocida adicción al tabaco, forjada ya en sus tiempos como jugador. "Por las noches, cuando fumo mucho, me digo, ‘eres idiota, tienes muchos problemas ya sabes lo que pasa…’, pero la verdad es que es una parte que no entiendo de mí mismo. Probé a hacer muchas cosas, de verdad. Pero cuando la cosa se pone sería… no puedo. Sabía, y sé, que si no lo dejaba mi vida iba a ser más corta… pero realmente es algo que me gusta. Creo que solo me disgusta cuando fumo mucho por la noche. Pero al final es algo que está ahí casi todo el día", reconoció.

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