Fran Vázquez, el gran taponador español pieza clave en la sombra de los dos mundiales ganados por España

El pívot de Chantada, que se retirará a final de temporada, es el líder histórico en tapones de la Euroliga y la Liga Endesa.

José Manuel Puertas

23 de septiembre de 2005, Belgrado Arena. Cuartos de final del Eurobasket. España, que había empezado el torneo arrasando a la anfitriona Serbia y Montenegro (70-89), agoniza. De más a menos, sufrió ante Letonia (114-109) y perdió frente a Israel (77-85) para cerrar en falso la primera fase. Ahora, a siete segundos del final, Croacia tiene contra las cuerdas a la vigente subcampeona continental. La ajedrezada vence por 70-73 a 7 segundos del final, con dos tiros libres para Juan Carlos Navarro. 'La Bomba' anota el primero. El segundo se sale, y mientras Marko Tomas agarra el rebote, el narrador de TVE vaticina el abismo: "pues nada", espeta Pedro Barthe. España está al borde no solo de caer eliminada sino de comprometer muy seriamente su pase al Mundial de Japón del año siguiente.

De pronto, un giro de guión inesperado. A Marko Tomas, recién fichado por el Real Madrid, se le escapa el balón. Ahí aparece Fran Vázquez, referente interior español ante la ausencia de Pau Gasol en el torneo. El gallego caza el rebote y, cuando el clásico pesimismo hispano ya invadía la atmósfera, fuerza una prórroga providencial (73-73). España acelera de forma espectacular en los cinco minutos extras para terminar ganando el partido con rotundidad (101-85, con 26 y 9 rebotes del de Chantada) y certifica el pase a la semifinal y el billete hacia la cita global en el país del Sol Naciente. Poco menos de un año después, el equipo dirigido por 'Pepu' Hernández (en 2005 el seleccionador todavía era Mario Pesquera), hace historia y logra el primer título mundial español. Entre los doce de Japón no está Fran Vázquez, sustituido por un jovencísimo Marc Gasol una vez que ya había empezado la concentración.

Año 2017. La FIBA establece un sistema clasificatorio a la antigua usanza para alcanzar la Copa del Mundo de 2019, a celebrarse en China. Lejos del proceso reciente, en el que las plazas para Juegos Olímpicos o Mundiales se obtenían a través de los diferentes torneos continentales, FIBA introduce partidos de selecciones durante la temporada, congestionando aún más un calendario ya de por sí letal para los jugadores. La consecuencia es inmediata, y la NBA es la primera en anunciar que sus jugadores no participarán en dichos encuentros, por muy oficiales que sean. Poco después, es la Euroliga quien, en plena guerra con FIBA por comerse la mayor parte posible del pastel del baloncesto europeo, afirma lo mismo. De hecho, en el calendario coinciden incluso en el mismo día partidos de selecciones y de la gran competición europea de clubes. Y esto, que para algunos países resulta un daño menor, para otros es sin duda un rejonazo importante. En el caso de España, se puede hacer una selección perfectamente con todos los jugadores que serán baja en la clasificación hacia China. Por ejemplo: Ricky Rubio, Sergio Rodríguez, Pau Ribas, Sergio Llull, Rudy Fernández, Víctor Claver, Juancho Hernangómez, Nikola Mirotic, Pierre Oriola, , Willy Hernangómez, Pau Gasol y Marc Gasol. No suena mal, ¿verdad?

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Fran Vázquez, valladar en la pintura, intimida a Sergio Llull. | Cordon Press

Aunque a priori el potencial español debe ser suficiente para pelear en el camino hacia la Copa del Mundo, el nuevo sistema lo carga el diablo. Que le pregunten a selecciones como Croacia o Eslovenia, que terminaron quedándose fuera, mermadísimas por la ausencia de sus grandes estrellas y sin un 'plan B' tan solvente como el español. Y es ahí donde surge el paso adelante de un grupo de jugadores que deberá ser recordado y valorado para siempre por el aficionado nacional. Tipos como Albert Oliver, clase alta en la Liga Endesa durante años pero sin oportunidades con la selección, que da el paso de debutar con la elástica roja con 39 años. Otro como Sergi Vidal vuelve a los 36, doce años después de su última vez, precisamente desde el Eurobasket de 2005. No mucho más joven es ya Fran Vázquez, que vuelve a vestirse la camiseta nacional tras siete años de su última participación, en el Mundial de Turquía en 2010. Una llamada de Sergio Scariolo, uno de sus entrenadores fetiche, le hace pensárselo seriamente. El deseo de su hijo de verle con la camiseta de España le empuja definitivamente al retorno. Y el pívot de 209 centímetros juega ocho de los doce partidos de camino a China, incluyendo los seis de la primera fase, cruciales en la clasificación. Para el recuerdo, aquella tarde mágica en Burgos, cuando España superó a Eslovenia (92-84) con 11 puntos y 5 rebotes del gallego, perfecto escudero en la pintura para la exhibición exterior de Quino Colom y el citado Sergi Vidal, con 25 y 21 puntos respectivamente y ocho triples entre ambos. Pese a ser consciente de sus escasísimas posibilidades de estar en la lista de China, Vázquez, a sus 34 años, vuelve a ser pieza clave en la clasificación hispana. El resto, con el sorprendente título de los de Scariolo en el gigante asiático, es historia.

El jueves 7 de mayo, Fran Vázquez anunció su retirada. No ha querido esperar al devenir de la temporada para aguantar un año más, en caso de que no se reanude la competición, donde su Casademont Zaragoza todavía debería participar en la fase final. Tenía claro que quería dejar el baloncesto antes de que este le obligara a dar un paso a un lado, y es lo que ha hecho. Se va como el máximo taponador histórico tanto en la Liga Endesa como en la Euroliga. Palabras mayores. Y por mucho que su liderazgo europeo esté amenazado (el pívot del Anadolus Efes Bryant Dunston está a solo siete tapones de él), resulta muy meritorio que siga primero en la clasificación alguien que no juega Euroliga desde 2016. Su capacidad de intimadación, con ese juego por el aro tan característico como su tiro desde el poste alto, son marca registrada del baloncesto español. En los registros ACB, su nombre estará muchos años en la cumbre taponadora, pues sus perseguidores, y a mucha distancia, son los retirados Fernando Romay y George Singleton.

l gallego siempre fue alguien distinto. Especial para algunos, raro para otros. La opinión sobre él siempre estará marcada por su rechazo a ir la NBA, pese a ser elegido en el puesto 11 del draft de 2005 por Orlando Magic, sus coqueteos nunca rubricados con el Real Madrid y su salida del Barcelona en un momento todavía muy álgido para volver a Málaga, donde ahora echará raíces. Se va Fran Vázquez, el gallego que siempre negó su mala relación con los hermanos Gasol. El que antepuso su físico y su vida familiar a la NBA y a muchas otras decisiones en su carrera. Se retira un tipo capaz de firmar uno de los seis únicos triples dobles en la historia de la ACB. Lo hizo el 7 de enero de 2007, en Valladolid, firmando 11 puntos, 10 rebotes y 12 tapones ante el Fórum. Sí, doce tapones. Números descomunales al alcance de solo unos pocos elegidos. Lo dejará, cuando definitivamente acabe la temporada, una pieza clave del Barça de Xavi Pascual, campeón de Europa en 2010, acaso una de las mejores maquinarias de la historia del baloncesto europeo, martirio del Real Madrid de Messina. Él, siempre particular, lo ha anunciado ya, volviendo a todos hacer pensar sobre el por qué o el momento de su decisión, ante la incertidumbre de si volverá o no a jugar. Así es Fran Vázquez. Así fue la torre de Chantada. Y así hay que recordarle. Como una pieza clave desde la sombra para que España sea hoy dos veces campeona del mundo.

Aunque él, probablemente, no presumirá de ello.

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