El Real Madrid cierra la fase de grupos de la Euroliga como líder

Los blancos se impusieron por 90 a 70 al Anadolu Efes con un gran Bourousis, autor de 19 puntos.

LD /Efe

El Real Madrid logró por cuarto año consecutivo acabar líder la fase de grupos de la Euroliga tras superar 90-70, en un gran partido del griego Ioannis Bourousis, a un Anadolu Efes de Estambul que cuenta por derrotas sus ocho últimas visitas al Palacio de Deportes de la Comunidad.

Con la clasificación para el Top 16 en el bolsillo, a madrileños y turcos solo le quedaba dilucidar quien acabaría en primera posición, lo que decantó del bando local un sobresaliente Bourousis que anotó 19 puntos, capturó 10 rebotes y sumó 31 de valoración.

Este triunfo cierra con buen sabor de boca una primera fase con altibajos en el rendimiento del actual subcampeón de Europa, que alternó grandes palizas y elevadas puntuaciones con otros partidos que se decidieron in extemis o que, en dos ocasiones, se saldaron con derrota.

Los de Laso fueron de menos a más

En la línea con sus últimas comparecencias, el Real Madrid comenzó sin chispa y con menos tensión que un adversario que, apoyado en su juego de conjunto y en un baloncesto sencillo pero efectivo, fue acumulando ventajas de hasta cinco puntos con un buen arranque anotador de Perperoglou.

Bourousis y Rudy, con once y siete puntos respectivamente, fueron los únicos blancos capaces de anotar en siete minutos y medio hasta que Pablo Laso, en busca de coraje, tiró de banquillo y puso en pista a un Felipe Reyes en racha que igualó el marcador a 25 puntos con dos canastas consecutivas al término del primer periodo.

Los segundos diez minutos empezaron con un ataque más fluido de los anfitriones, que manejaron mínimas rentas y mejoraron su rendimiento. Rivers, con diez puntos, anotó al final del cuarto los dos únicos triples de su equipo en la primera parte, que se decantó del lado madridista (47-43).

Bourousis, con 11 puntos, seis rebotes, y Felipe Reyes, con cuatro canastas y otras tantas capturas, fueron los jugadores más valorados de su equipo, mientras que enfrente destacó la aportación ofensiva de Kilicli, con diez puntos, y Perperoglou y Saric, con ocho cada uno.

Tras el paso por vestuarios, la contienda siguió igualada y los intercambios de canastas dieron exiguas rentas a los dos equipos que luchaban por ser líderes de grupo. Entonces llegó el momento de Rudy Fernández, al que un toque de atención de los árbitros pareció espolear y sumó nueve puntos que devolvieron el mando a los madrileños (60-57, min 27).

El Madrid se marchó al final del tercer cuarto

Un minuto eléctrico de los de Pablo Laso al final del cuarto, en el que por fin pudieron correr y anotar desde el exterior, elevó la renta a siete puntos -la máxima hasta el momento- y el tercer acto concluyó con un espectacular 'alley-hop' a una mano de Gustavo Ayón que levantó al público de sus asientos (69-61).

Con el paso de los minutos, el dominio local se fue acentuando y su juego brilló como no lo había hecho hasta entonces. El equipo apretó en defensa e imprimió velocidad al juego hasta romper el partido definitivamente.

Un triple de Carrol situó la diferencia en 17 puntos en el minuto 34 y, a partir de ahí, el partido tuvo poca historia y terminó con el doble objetivo blanco cumplido de acabar líderes y recuperar el buen juego tras sus dos derrotas consecutivas en Liga.

Cara y cruz para Unicaja y Valencia

El Unicaja, que ya tenía el pase para el 'Top-16' de la Euroliga, perdió por 81-73 en Tel Aviv pese a plantar cara en el cierre de la fase de grupos al Maccabi, también clasificado y que impuso su mayor poderío, con el americano Devin Smith como destacado con 22 puntos.

Se medían dos equipos ya clasificados para el 'Top-16' de la Euroliga: el Maccabi como segundo y sin opciones de alcanzar al líder, el CSKA Moscú, y los malagueños, que se jugaban lograr la tercera plaza, para lo que debían ganar o bien que el Alba Berlín pierda el viernes en su cancha ante el Cedevita Zagreb.

El Valencia Basket, por su parte, cerró este jueves su decepcionante paso por la Euroliga con una victoria tan brillante como inútil ante el Neptunas Klaipeda lituano al que, liberado de la presión competitiva, arrolló espoleado por el intenso Luke Harangody.


El conjunto valenciano afrontaba el choque ya eliminado y su triunfo, el tercero en diez jornadas, diluyó momentáneamente el amargor que le deja el torneo. Pero sólo eso porque, la victoria del Galatasaray, además de eliminar al conjunto lituano, dejó como colistas a los de Velimir Perasovic y les condenó a un grupo más complicado en la segunda fase de la Eurocopa.

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