'Janis', el documental sobre la fulgurante vida de la reina del blues

El filme dirigido por Amy J. Berg ahonda en la personalidad y los conflictos de quien fue símbolo femenino de la contracultura de los 60.

LD / Agencias

Explosiva y enorme en el escenario, extremadamente vulnerable fuera de él, Janis Joplin, la primera estrella de rock femenina, la penúltima heredera del blues, desvela sus más íntimas contradicciones y el poder revolucionario de su música en el documental Janis, que se estrena en España el 4 de marzo.

Por raro que parezca, el filme dirigido por Amy J. Berg, presentado en el pasado Festival de Venecia, es el primer documental que ahonda en la personalidad y los conflictos de quien fue símbolo femenino de la contracultura de los 60, aunque Bette Midler le llegó a poner rostro en la ficción en La rosa (1979).

La influencia musical de Janis Joplin es rastreable en cantantes como Joan Jett, P.J. Harvey o, más recientemente, la malograda Amy Winehouse, con quien Joplin compartió no solo la muerte precoz a los 27 años por abuso de drogas, sino también sus fuentes de inspiración.

Como las grandes damas del jazz y el blues, de Billie Holiday a Bessie Smith, Janis Joplin tocaba con su voz esa fibra especial que convertía el sufrimiento en algo llevadero.

Pero la artista tejana también inspiró canciones a otros, como la célebre "Chelsea Hotel" en la que Leonard Cohen rememoraba su fugaz encuentro sexual en ese hotel de celebridades, o "Pearl", de The Mamas and the Papas, que cantaban a aquella "chica fugitiva" y "preciosidad sureña".

Adolescente marginada

Nacida en 1943 en Port Arthur, Texas, Joplin fue una adolescente marginada. El documental pone el foco en el acoso que sufrió en el instituto, donde llegó a ser elegida "el hombre más feo", y en la incomprensión por parte de sus padres, que hubieran preferido que su hija fuese maestra y cantase los domingos en el coro de la iglesia.

Según Berg, que ha entrevistado a amigos, compañeros de trayectoria y familiares y ha tardado siete años en sacar adelante su proyecto, Janis Joplin era "una mujer insegura, un bicho raro y una forajida en su propio pueblo".

La adolescencia le dejó "una cicatriz enorme" de la que nunca se recuperó. No consiguió desprenderse de esa constante necesidad de aprobación ajena, según testimonia el filme, a través de las cartas que escribió a sus padres, muchas de las cuales se hacen públicas por primera vez en la voz de otra cantante también sureña y muy influida por Joplin, Cat Power (Chan Marshall).

Animal escénico

Con todo, lo mejor del documental es ver en acción al animal escénico. La expresión "darlo todo" cobra todo su sentido al escucharla cantar "Ball and chain" con su primera banda, la Big Brother and Holding Company, en el Monterey Pop Festival de 1967.

Su primera actuación no fue registrada por las cámaras -casi nadie los conocía entonces-, así que volvieron a salir al día siguiente. Los rostros de incredulidad del público son impagables.

También hay imágenes inéditas, algunas registradas por el documentalista D.A. Pennebaker, como las que la sitúan grabando en el estudio la legendaria "Piece of my heart".

O el momento en que se puso a cantar "Me and Bobby McGee" para los músicos de Grateful Dead y The Band en el Festival Express Tour de Canadá. Una de esas raras ocasiones en que la versión supera con creces el original (de Kris Kristofferson).
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