Los cuentos póstumos de Carlos Ruiz Zafón

Este martes se publica La ciudad de vapor, una recopilación de once relatos del escritor barcelonés con los que homenajea a sus lectores.

Laura Galdeano

En sus novelas, Carlos Ruiz Zafón diseminaba su amor por la literatura en un homenaje perenne del que, irremediablemente, eran partícipes los lectores. Había libros dentro de sus libros. Abanderó el placer de la lectura, el leer por leer, y defendió el poder sanador y la capacidad de evasión de un libro. El éxito comercial le acompañó hasta el final de sus días, que le llegó el pasado junio. El escritor barcelonés falleció en Los Ángeles de forma prematura, a los 55 años, pero aún nos tenía reservado un regalo.

Este martes, sale a la venta La ciudad de vapor (Planeta), el nuevo –y último– libro zafoniano. Se trata de una recopilación de once relatos –cuatro de ellos inéditos y otros que acompañaron ediciones especiales de sus novelas– que mantienen la esencia de sus grandes personajes y sus tramas, una "ampliación del mundo literario del Cementerio de los Libros Olvidados" como explica –en un guiño que entenderán los duchos en el universo Ruiz Zafón– el editor Émile de Rosiers Castellaine. "Carlos Ruiz Zafón concebía esta obra, amén de su entidad propia, como un reconocimiento a sus lectores, que le habían seguido a lo largo de la saga iniciada con La sombra del viento".

Hay cuentos que revelan episodios pasados de los protagonistas de la famosa tetralogía. También hay un homenaje a su admirado Dickens. Otros relatos nos introducen en la imaginería de la narración gótica que con tanta destreza supo hacer.

El edificio era uno de esos mausoleos verticales que embrujan la ciudad vieja, un laberinto de gárgolas y remiendos sobre cuyo atrio se leía 1866. La seguí escaleras arriba, casi a tientas. A nuestro paso, el edificio crujía como los barcos viejos. Laura no me preguntó por nóminas ni referencias. Mejor, porque en la cárcel no te dan ni unas ni otras.

Y así llegamos al último relato, "Apocalipsis en dos minutos", un cuento con sabor a despedida y un alegato a las pequeñas cosas y al amor.

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Carlos Ruiz Zafón, escritor barcelonés. | David Ramos

Ruiz Zafón fue de esos escritores que han pintado las ciudades como pocos, evocando su atmosfera, color, olor y energías. La ciudad de vapor pasea por el barrio gótico, la avenida del Tibidabo, el Castillo de Montjuïc o la Sagrada Familia.

Cuatro esqueletos pendían de la bóveda en un macabro ballet de estudios anatómicos. Bajo esa tramoya espectral encontré a un hombrecillo de cabello cano con los ojos más azules que he visto en mi vida y la mirada de quien ve lo que los demás solo pueden soñar...

El autor barcelonés debutó en 1993 en la literatura juvenil con El príncipe de la niebla, al que continuaron El palacio de medianoche y Las luces de septiembre, aunque abrazó el éxito mundial con la tetralogia de Cementerio de los Libros Olvidados, traducidas a más de cincuenta idiomas. La ciudad de vapor es la despedida de un narrador extraordinario.

Carlos Ruiz Zafón. La ciudad de vapor. Planeta, 2020. 224 páginas. 18 euros.

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