Ramón Arcusa: "Hay un populismo radical y nos cuentan mentiras"

El artista, miembro del Dúo Dinámico, presenta en Es la mañana de Federico sus memorias: Soy un truhán, soy un señor (o casi).

Libertad Digital

Ramón Arcusa (Barcelona, 1936), una de las patas del Dúo Dinámico junto a Manuel de la Calva, lleva sesenta años en el mundo de la música, suficientes para acumular mil anécdotas que ha recogido en Soy un truhán, soy un señor (o casi), un libro que "no pretende ser en absoluto una biografía, sino una suerte de recuerdos, desordenados a veces, por supuesto incompletos"de muchas de sus vivencias. El artista lo presentó en Es la mañana de Federico de esRadio.

Este libro - escrito desde Miami, donde reside desde hace años-, nace a raíz de los artículos que publicó hace años en un periódico digital de Arcadi Espada sobre sus anécdotas. "Me animé a recopilar más anécdotas. He tardado tres o cuatro años, lo cogía y lo cerraba. La experiencia me está encantado", reconoció.

En Soy un truhán, soy un señor (o casi), Arcusa repasa su infancia "en la triste posguerra en Barcelona", cuando se quedaban "casi sin uñas" de tanto que les pegaban los maestros y cuando lo normal era que hubiera siempre un cura pedófilo. "Vivíamos la vida que teníamos, con la radio, con el consultorio de Elena Francis", rememoró el artista.

El título responde a la canción que escribió para Julio Iglesias, artista con el que trabajó como autor, productor y arreglista durante casi veinte años. "Había varios títulos posibles. La editorial quería, y esto es un secreto, que se llamara 'Resistiré' pero me negué en redondo. Es una canción de Manolo que no me representa. Dije que se llamase Soy un truhán soy un señor porque hay que provocar un poco. Además, la canción es mía".

Los inicios en una fábrica, una gran escuela

Ramón y Manuel se conocieron trabajando en la fábrica de motores de aviación Elizalde S.A. de Barcelona. "Había un responsable que no te hablaba, ni levantaba la cabeza, si no te dirigías a él en catalán", recordó. Manolo canturreaba melodías y Ramón le acompañaba con ritmos de percusión, golpeando la mesa de trabajo. Después de tres años, decidieron probar suerte en el mundo de la música bajo el nombre de The Dynamic Boys, aunque les convencieron para optar por un nombre en español. "El paso por la fábrica, tras haberlo pasado canutas, nos ayudó mucho en nuestra carrera. Ahora las cosas son diferentes, han cambiado. Cuando empezamos en la música tratábamos de inventar, pensar qué teníamos que hacer para tener más éxito. Era cuestión de supervivencia. Había que sacar rendimiento a lo que hacíamos porque no sabíamos cuánto iba a durar. La vida del artista es efímera".

En los 70, Ramón y Manolo decidieron desligar sus caminos y ejercer de productores discográficos de otros artistas, componiendo juntos canciones para otros artistas como José Vélez, Manolo Otero, Rosa León, Nino Bravo, Ángela Carrasco, Camilo Sesto o Julio Iglesias. En 1978 volvieron. "Hemos llevado vidas separadas. Somos como el agua y el aceite, pero también somos como hermanos. Hemos vivido muchas etapas juntos. En las giras por América, como no teníamos tantos amigos, salíamos siempre juntos: a comer, al cine, a ligar. Luego teníamos los conciertos y los ensayos. Entonces, cuando estábamos en España no era necesario estar siempre juntos. Somos diferentes y vivimos vidas separadas. Hay cierta competencia entre los dos, algo que no es malo. Las canciones que todo el mundo conoce no son de los dos, son de uno o de otro, aunque vayan firmados por los dos", confesó.

En sus conciertos siempre les piden las canciones de siempre, por eso optaron por llevar un repertorio de veinticuatro canciones que han sido números uno: "Me gusta 'Perdóname', que curiosamente es de las pocas canciones que escribimos a medias: Manolo la música y yo la letra".

Ramón bromeó con "la murga" que ha dado con "Resistiré", canción convertida en himno contra el coronavirus durante las primeras semanas del estado de alarma en España y en varios países latinoamericanos. "’Resistiré’ es una canción magnifica, no ahora, de siempre. Ojalá se deje de cantar en los balcones y podamos cantarla en los escenarios, sería que ha pasado esta pandemia".

Proyectos de futuro

Este es su primer libro, pero no será el último, según los proyectos que adelantó el artista. "A lo mejor hablo con Julio Iglesias y le escribo sus memorias. En este libro explico cosas de Julio. Solo cuento lo contable, esto no es Sálvame. El otro día le dije 'he escrito un libro en el que te pongo a parir'", bromeó.

Asímismo, Ramón explicó que le gustaría escribir un libro titulado Verdades incomodas contadas por un escéptico: "Hablaría de las mentiras, o medias verdades, que nos están diciendo, de lo políticamente correcto, de como nos dicen cómo debemos vivir, qué debemos comer, qué pensar. Es el populismo radical radical. La gente habla y no indaga, cada vez se lee menos". El artista se quejó de los sermones sobre el cambio climático: "Cuando se pone en la tienda un coche eléctrico para vender, la gente no sabe que ya ha lanzado nueve toneladas de CO2. Igual que con el animalismo. La gente confunde el animalismo con subir una foto de su mascota a Instagram. Luego enseguida sale el tema de los toros. Y los mosquitos, ¿no son también animales? ¿Y los caracoles? En España se comen entre tres y cuatro billones de caracoles al día en temporada, asados lentamente como en San Lorenzo. ¿Qué sufre más, el caracol asado durante diez minutos o el toro que muere en la plaza? Cuidado que las plantas también tienen aura y sufren, es un caos general", ironizó.

A continuación