Marta Robles: "Si no hubiera puteros, no habría prostitución, ni trata"

La periodista y escritora habla en Es la mañana de Federico sobre su última novela: La chica a la que no supiste amar.

Libertad Digital

Anoche, durante la emisión de A media luz, la periodista Marta Robles habló con Ayanta Barilli sobre su última novela: La chica a la que no supiste amar (Espasa). Esta mañana las dos le han llevado el libro a Federico Jiménez Losantos en Es la mañana, y han comentado algunas ideas de la trama.

La chica a la que no supiste amar es una novela negra protagonizada por el detective Tony Roures, "un tipo lleno de cicatrices, exreportero de guerra, que ha visto lo peor y lo mejor, pero sobre todo lo peor del ser humano, y que tiene mucho de lo que arrepentirse", como le explicó ayer a Ayanta, Marta Robles. "Quise construir un personaje con el perfume clásico de la novela negra", le ha dicho hoy a Federico. La trama del libro está dividida en tres historias que tienen en el protagonista el punto de conexión. Por un lado hay una historia de infidelidad, por otro, otra sobre tráfico de pastillas adulteradas, y por otro una historia centrada en la trata de blancas.

"Realmente esta no es una novela centrada en la trata; es más bien una novela que incluye la trata", le explicó ayer a Barilli. "Yo quería fijarme en el escalón más bajo de esa realidad, que son las prostitutas nigerianas que llegan a Madrid después de un viaje espantoso". Robles comenzó a profundizar en el asunto junto con su "hermana" Mabel Lozano. De hecho, ella fue la editora de su exitoso libro, El proxeneta. "Yo siempre había querido escribir una novela sobre la trata, pero la propia Mabel me decía que hacían falta más historias reales e informativas, y no tanta ficción. A través de ella y de Rocío Mora, que está al frente de la APRAMP, pude de hecho entrevistarme con dos víctimas, pero al final el proyecto se quedó aparcado" ha explicado. "Después, fue a raíz de la publicación de El proxeneta que yo ya me dije que tenía que escribir sobre ello". Para Robles la literatura puede llegar a ser una herramienta más útil a la hora de hacer llegar determinadas historias. "Muchas veces nos llegan infinidad de informaciones, a través de informativos o documentales, y nos quedamos fríos. Estamos demasiado acostumbrados a esas imágenes. Pero yo creo sin embargo que si nos encontramos con un personaje que nos cala y que nos llega hasta los huesos, entonces sí que comenzamos a prestar atención".

Por eso se lanzó a la escritura de su última novela, que arranca —en su primera página— con el asesinato de una esclava sexual que, al tener cáncer de mama y haberse quedado sin pechos, se ha convertido en "mercancía defectuosa". "Roures se introduce en todo el asunto a través de un amigo que mantenía una relación con la víctima, y yo, a partir de ahí, lo que quería era que surgiese una reflexión acerca de la prostitución, pero desde el punto de vista de un hombre", le ha explicado esta mañana a Federico. El mismo Roures arrastra en su pasado el haber mantenido relaciones con prostitutas, durante la guerra, y ahora que conoce mejor esa realidad, su pasado regresa para perseguirle. "El caso es que si no hubiese puteros, no habría prostitución, ni trata", ha sentenciado Robles, que es consciente de que con esta novela se está introduciendo de lleno en un debate que ha llegado a los medios. "Creo que los más interesados en que esto llegue a los medios son los propios proxenetas, ya que nada les viene mejor que que se regularice la trata", dijo ayer.

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