La historia de los ilustrados extranjeros en España: 'Nunca fueron extraños'

Andrés Amorós analiza la obra de José Luis Hernández Garvi que biografía a diez destacados ilustrados extranjeros en la España del siglo XVIII.

Libertad Digital

Encabezó la intervención de Andrés Amorós en Es la mañana de Federico, en esRadio, una canción de la ópera Rinaldo, de Haendel: Lascia ch’io pianga, o "déjame llorar". La razón, que el libro que traía para comentar hablaba, en uno de sus capítulos, de Farinelli, "y esta versión de la canción es la que aparece en la película sobre su vida".

El libro se titula Nunca fueron extraños (Modus Operandi), es de José Luis Hernández Garvi, "y habla de los extranjeros que sirvieron a los Borbones en la España del XVIII". "Se trata de un libro muy bien documentado, escrito por un especialista en historia militar, aunque, me da la sensación que tal vez tenga algunas carencias en la historia del pensamiento y la literatura", ha dicho el crítico. Pero, pese a eso, se trata de un título con sobradas virtudes, según él, que le ha descubierto algunos personajes desconocidos que, sin embargo, tuvieron una relevancia altísima en la historia de la nación. "El duque de Berwick, por ejemplo, fue capitán general de Felipe V, y el responsable de la victoria de Almansa, crucial para España". Además, también fue caballero de 3 grandes órdenes en tres países distintos: "El Toisón de Oro español, la Jarretera inglesa y el Espíritu Santo francés". Su nombre también resulta revelador: "Jacobo Fitz-James, que funda el linaje que luego entroncará con los Alba". El libro también habla de otros personajes poco reconocidos: "Alejandro O’Reilly, irlandés fidelísimo a España, que desempeñó una labor importantísima en América, o James Wilkinson, un espía español enemigo de Estados Unidos, que logró engañar a cuatro de sus presidentes. Theodore Roosevelt dijo de él que nunca había habido un personaje más despreciable en toda la historia de Estados Unidos".

Pero la obra también acerca a otros más destacados. "Por un lado Farinelli, el famoso castrati, que yo no sabía que había vivido tantísimos años aquí", concretamente 22, "y que era utilizado por Felipe V para tratarse de su melancolía". O Esquilache, "un personaje muy controvertido: por un lado un ministro eficacísimo de Carlos III, que creó la Hacienda, la Lotería, y suprimió cargos inútiles, pero que al ser extranjero y tener mala prensa terminó sufriendo el conocido motín". A Olavide, por otro lado, se le conoce como a un afrancesado. "Voltaire dijo que bastarían 40 como él para salvar a España. Fue amigo íntimo de Campomanes y Aranda, pero al final fue perseguido por la Inquisición y terminó huyendo a Francia". Y para acabar, otros destacados como Mengs o Sabatini, "grandes servidores de Carlos III, el mejor alcalde de Madrid".

A continuación