Julia Navarro: "Los libros son una medicina para las enfermedades del alma"

La escritora nos habla de Tú no matarás, una novela que reflexiona sobre el peso de la conciencia y que comienza en la posguerra española.

Laura Galdeano

"Tú no matarás, hijo, porque ningún hombre vuelve a ser el mismo después de haber quitado la vida a otro hombre". Este mensaje cargado de amargura de un padre republicano a su hijo da título a la última novela de Julia Navarro (Madrid, 1953), una historia que comienza en la posguerra española, recala en ciudades como Lisboa, Alejandria, Vichy o Santiago de Chile y regresa donde comenzó pero ya en plena Transición.

La autora de Dime quién soy o Dispara, yo ya estoy muerto vuelve a novelar los principales sucesos del siglo XX en una "novela de personajes". La narración de Tú no matarás (Plaza & Janés) se sustenta en reflexiones sobre el odio, la venganza, la compasión y el peso de la conciencia, con la Segunda Guerra Mundial como telón de fondo. Además, es una oda a los libros y al oficio. La literatura es el motor de muchos de sus personajes y el lector asiste al proceso de maduración de un libro gracias a muchos de los implicados: editor, traductor o librero. Los versos del famoso poema de Cavafis trazarán una línea transversal .

La novela cuenta la historia de tres amigos que han crecido juntos en un barrio madrileño cercano al Convento de la Encarnación: Fernando y Eulogio, hijos de los perdedores y Catalina, hija de los vencedores. Cada uno tratará de sobreponerse a su presente pero las circunstancias les empujarán a escapar de esa España "sin futuro" y de sí mismos.

Ese incierto viaje les llevará a Alejandría en los años 40, una ciudad se abre paso ante sus ojos como un puerto sofisticado, una Babel moderna y un crisol cultural. Sin embargo, no pueden olvidar la vida que dejaron atrás – ni a sus fantasmas-.

PREGUNTA. ¿Tenía claro el título del libro?

RESPUESTA. Sí, desde el primer momento. Según me van surgiendo las ideas de lo que quiero escribir, el título me viene muy pronto.

P. ¿Qué lección podemos extraer de 'Tú no matarás'?

R. Es una novela que reflexiona sobre el peso de la conciencia, esa compañera incómoda que nos acompaña a lo largo de la vida. En todas mis novelas intento hacer un viaje hacia lo más recóndito de la condición humana.

P. En la primera parte, conocemos muchos dramas personales que se vivieron en la posguerra y sitúa la acción en el que fuera su barrio de infancia. ¿Es más difícil contar esas historias?

R. Es ficción, son personajes inventados. Desde el punto de vista emocional, es una novela que me ha costado más escribir. Lo veía todo en blanco y negro. Era como trasladarme a la España de la miseria. La guerra dejó al país sin futuro. Tenía absolutamente presente el miedo y la desolación de los que habían sido derrotados, perseguidos, con familiares presos pendientes de un indulto, el horror de los fusilamientos... La descripción de esa España me dejó, desde el punto de vista emocional, bastante exhausta.

P. El personaje de Catalina dice que "la guerra la ganaría Franco, pero la perdimos todos" y se pregunta cuánto tiempo tendrá que pasar para que nos perdonemos los unos a los otros. Le traslado esa misma pregunta.

R. Es una reflexión de una mujer en los años 40 que tiene que irse al exilio porque la vida para las mujeres, en aquel entonces, era muy difícil. Franco está muerto. Afortunadamente, la Guerra Civil ha sido superada. Creo que la mayor parte de los ciudadanos de este país no tienen nada que ver con el franquismo. Yo no veo a Franco presente en la vida española.

P. Sí que lo está en el discurso político actual.

R. Hay quienes quieren poner a Franco en primer plano, pero la mayor parte de los ciudadanos están en problemas más reales. El problema de la sociedad actual no es Franco, afortunadamente. Está muerto. Han pasado 80 años desde la Guerra Civil. Otra cosa es la necesidad de conocer la historia. Tenemos saber de dónde venimos y los por qués.

P. ¿Qué se debe hacer con Franco?

R. Me parece que es de justicia que el dictador no tenga un mausoleo y que no esté enterrado con sus víctimas. Es de una crueldad enorme que el verdugo esté con las víctimas. Lo que hay que hacer es entregar el cuerpo a la familia y punto.

P. ¿Es partidaria de la Ley de Memoria Histórica?

R. Soy partidaria de que toda aquella persona que tenga a un familiar enterrado en una cuneta lo pueda rescatar. Me parece terrible que uno pueda tener a su abuelo o su padre en una cuneta y no lo pueda enterrar dignamente.

P. Recientemente Almudena Grandes, Premio Nacional de Narrativa, comentó que la democracia se fundó "sobre el aire" porque "no se renegó del pasado autoritario". ¿Comparte esa opinión?

R. Respeto todas las opiniones y la de Almudena más todavía porque es una intelectual que ha escrito mucho sobre estos temas. Siento por ella un profundo respeto y admiración. Yo soy hija de la Transición y creo que la Transición se hizo razonablemente bien. Todos tenemos una percepción diferente de las cosas.

P. ¿Los actuales políticos podrían haberse enfrentado al reto de la Transición?

R. Todos somos hijos de nuestro tiempo y no se pueden juzgar las cosas de ayer con los ojos de hoy. A los políticos de hoy les toca hacer las cosas de hoy y dar respuesta a los problemas de este tiempo.

P. Tú no matarás es una novela muy coral, pero hay tres protagonistas: Fernando, Catalina y Elogio. Ninguno es intachable, todos tienen claroscuros. ¿Las circunstancias justifican las decisiones que tomamos?

R. Las circunstancias nos hacen tomar decisiones de las que podemos estar satisfechos o no. En la vida no siempre es todo tan sencillo, no todo es blanco y negro.

P. No es la primera vez que sus novelas tienen como telón de fondo la II Guerra Mundial. Literariamente, ¿es muy atractiva?

R. El siglo XX es apasionante. Novelarlo es todo un reto porque siempre hay distintas perspectivas y matices. El siglo XX es un escenario muy potente para ese viaje interior al fondo del ser humano que yo pretendo hacer con mis novelas, da mucho de sí.

P. Las circunstancias de los personajes les lleva a emigrar a Alejandría, una ciudad que se presenta como una Babel moderna. ¿Qué queda hoy de esa Alejandría?

R. Nada permanece, nada es igual que ayer. Alejandría es una ciudad muy literaria y siempre la veré con los ojos de cuando tenía 20 años y leí El cuarteto de Alejandría. Siempre será esa evocación literaria. Obviamente, hoy no es esa Alejandría. Egipto y el mundo ha cambiado, pero la sigo viendo con los ojos de la literatura.

P. Allí conocemos al personaje de Farina, una mujer extraordinaria "capaz de derrotar los fantasmas y devolver la esperanza". ¿En quién se inspiró?

R. En nadie. Es un guiño de lo que fue esa ciudad por la que pasaba gente de todas partes y convivían distintas religiones, distintas maneras de ver el mundo y corrientes filosóficas. Farina es una síntesis de todo esto.

P. La novela es un homenaje a la literatura en la que los poemas de Cavafis están muy presentes. ¿Un libro puede redimirnos?

R. Creo que los libros pueden ser una medicina para las enfermedades del alma. Cuando uno abre las páginas de un libro, deja su propia vida para viajar a otras vidas, lugares y realidades. Me parece que los libros tienen un aspecto sanador.

P. ¿Teme que un día sus libros no vendan tanto como hasta ahora?

R. Nunca me lo planteo. Cuando uno escribe quiere comunicarse con otras personas, pero depende de los lectores. Cada vez que publico un libro lo hago con humildad y como si fuera el primero, no doy nada por hecho.

P. ¿Cuál es el último libro que se ha comprado?

R.La reina sin reino, de Peridis.

P. Tú no matarás tiene 992 páginas. ¿Se pone freno a la hora de escribir?

R. No. jamás. Escribo la historia que quiero contar en el espacio que quiero contarlo. Nunca me planteo si es larga o corta.

P. ¿Está ya con el siguiente libro?

R. No (ríe). En septiembre todavía estaba corrigiendo éste así que no me siento capaz de escribir una sola línea. Hasta primero de año no me pondré.

Julia Navarro. Tú no matarás. Plaza & Janés, 2018. ISBN: 9788401021169. 992 páginas. 22 euros.

A continuación