Paul Auster: "Fui testigo de una muerte a los 14 años y eso ha influido en mi obra"

El escritor norteamericano presenta en Madrid su última novela 4 3 2 1 una historia de "desarrollo humano" en la que explora el poder del destino.

LD / Agencias

Paul Auster presentó en Madrid su novela última novela 4 3 2 1 (Seix Barral), una historia de "desarrollo humano" en la que explora el poder del destino a través de Archie Ferguson, con el que el autor comparte el haber nacido en 1947 en Nueva Jersey, y ante el que se abrirán cuatro posibles vidas.

"Fui testigo de la muerte de un compañero a los 14 años y ese momento ha influido en todo lo que he hecho en mi vida", expresó. Según explicó, a partir de ese momento fue consciente de que "el suelo que se pisa no es sólido" y que en la vida predomina "lo inesperado". "A veces hacemos un plan y somos capaces de conseguirlo, otras veces nada. Esa es la manera en la que suceden las cosas", señaló.

Por ello, en la novela, en la que crea cuatro versiones de un mismo personaje para explorar de cuatro maneras diferentes el amor, la amistad, la familia, la política y la muerte, Auster trabaja con lo impredecible y con la norma de que en la vida a las personas les ocurren "cosas extrañas".

"Existen cuatro chicos idénticos que viven en circunstancias cambiantes. Estas líneas les hacen vivir una vida diferente a la de los demás. Son todos precoces, inteligentes y, en cierta medida, excepcionales", explicó.

En este contexto, señaló que escogió el número cuatro porque para él representa la "simetría perfecta". "El libro no tenía ningún plan maestro, fui improvisando todo. Hasta el final no entendí de que iba la novela, al principio la escribí casi a medias", afirmó.

En cuanto al tema de la inmigración, para él en América siempre ha habido una reacción en contra de la inclusión, aún tratándose de un país que se formó a base de inmigrantes. "La llegada de inmigrantes a EEUU siempre ha sido vigorizante, pero existe una división entre una mitad del país, que siempre ha defendido el cuidarse los unos a los otros, y otra mitad que opina que cada uno debe ir a lo suyo", expresó para añadir que "no encuentra la manera de solucionarlo".

El escritor afirmó que, aunque no lo supo de antemano, mientras escribía la novela "tenía la necesidad de tener que hacerlo". "Cuando escribí la última frase de este libro casi me desplomo de lo cansado que estaba".

El escritor norteamericano definió a Donald Trump como una "amenaza para el mundo, un maniático y un psicópata" y destacó que "lo más importante" en estos momentos es que los periodistas informen "sobre lo que está ocurriendo y haya vigilancia".

Para él, la presidencia de Obama, "un hombre negro", supuso "un gran símbolo y avance", y ahora "se está viviendo un retroceso". "He leído mil análisis sobre el tema y me sigue asombrando que 60 millones de personas le votasen y que un 52% fueran mujeres", declaró.

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