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La verdad sobre la extraña muerte del opositor cubano Oswaldo Payá: "Fue un atentado"

La hija del líder disidente asegura que fue asesinado por orden de los Castro al ver amenazado su poder. Pero, a pesar de todo, "ya está amaneciendo".

Yésica Sánchez

Se cumplen 10 años del fallecimiento de Oswaldo Payá, el líder del movimiento democrático más importante de la historia de Cuba. Luchó -desde su juventud- por la libertad y los derechos humanos. Miró a los Castro a los ojos. Se enfrentó a la dictadura de cara, sin armas pero también sin miedo. Lo hizo a través de la palabra y con el peso de la verdad sobre la mano. El objetivo siempre fue dar herramientas a su pueblo para que exigiera lo que le pertenece.

Así fue hasta que el 22 de julio de 2012 muriera en un extraño accidente de tráfico. Su hija, que recogió su testigo y ha dado continuidad a su legado, asegura que fue asesinado. Rosa María Payá lleva una década recabando pruebas y reclamando justicia. "Fue un atentado perpetrado por agentes de la seguridad del Estado cubano, por eso no pudo venir de otras personas que no sean Raúl y Fidel Castro", asevera durante la entrevista para LD.

No son elucubraciones, advierte. Esos 10 años de investigación han quedado recogidos y resumidos en un documental -de 11 minutos de duración- en el que "podemos ver exactamente qué pasó, tal y como lo cuentan los hechos que están confirmados". Evidencias que certifican organizaciones como Human Rights Foundation y el Centro Robert F. Kennedy, con sede en EEUU. El título: ‘La verdad sobre el asesinato de Oswaldo Payá’.


Oswaldo, un disidente incómodo

El líder opositor se había convertido en la piedra en el zapato de los Castro. A lo largo de su vida puso en marcha multitud de iniciativas que hacían tambalear los cimientos del régimen comunista. La más importante, el Proyecto Varela. "Se entregaron más de 35.000 firmas a la Asamblea Nacional", explica Rosa María, "y la Constitución impuesta por el castrismo exigía solo 10.000". Él siempre iba un paso más allá.

No lograron los cambios profundos que perseguían: "libertad de expresión y de sucesión, la posibilidad de tener negocios, que no haya presos políticos...". Y, por supuesto, no consiguieron que se celebraran unas elecciones para elegir libremente a sus gobernantes. Pero Payá y los disidentes que le acompañaron en su lucha "se convirtieron en la alternativa". "En ese momento el régimen ve amenazado su poder y decide eliminarlo", añade.

"Fidel Castro violó su propia Constitución para ignorar la demanda de cambio legal del pueblo cubano y comenzó una ola represiva gigantesca, solamente superada por lo que está pasando en este momento en Cuba", explica. "Y finalmente asesinó a mi padre", sentencia. Rosa María ha recopilado toda la información y testimonios a su alcance, hasta completar el relato de los hechos.

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Funeral de Oswaldo Payá, en 2012 (ARCHIVO). EFE.

A día de hoy, ella sabe exactamente qué sucedió el día en que -asegura- mataron a su padre. Así lo ha detallado durante la entrevista y ha quedado reflejado en el documental. Tampoco conoce el miedo. Tuvo un buen profesor, un padre que defendió aquello en lo que creía incluso antes de cumplir la mayoría de edad y a pesar de pagar con trabajos forzados. La escuela fue su propia vida. Él y su familia vivieron siempre "bajo persecución y amenaza".

Oswaldo Payá estaba convencido de que la dictadura aprovecharía la más mínima oportunidad para quitarlo de en medio. Lo advirtió en distintas entrevistas y -por supuesto- se lo transmitió a su familia. Él no estaba dispuesto a marcharse de Cuba. Para todos ellos el objetivo a conseguir era -y es- más importante que su propia vida. "La democracia es nuestra prioridad", señala Rosa María.

coco-farinas-01-110322.jpgEl precio de la disidencia

El amanecer de Cuba

‘La noche no será eterna’ es el título del libro que Oswaldo Payá escribió antes de morir y que se ha convertido en un manual de referencia para los jóvenes cubanos, que están llamados a propiciar el cambio. El líder opositor siempre pensó que habría un nuevo día para Cuba y su hija cree que ese momento ha llegado.

"El verano pasado vimos las primeras luces del amanecer", asegura en referencia a las manifestaciones pacíficas del 11 de julio de 2021. Los cubanos salieron masivamente a la calle para protestar contra la dictadura. Y lo hicieron "de manera transversal, en términos territoriales pero hasta generacionales".

"La demanda es muy clara y es libertad", explica Rosa María. "Libertad política y, por supuesto, también para hacer y vivir bajo tus propios términos, que es lo que los cubanos no hemos podido hacer en 63 años", añade. "La ciudadanía cubana está lista y está además asumiendo el mayor costo posible: la propia vida" pero -advierte- "necesita el apoyo de la comunidad internacional".

"Cuando hablamos del régimen cubano estamos hablando del centro de la inestabilidad democrática de toda la región. No tendríamos el colapso democrático de Venezuela y Nicaragua sin el régimen cubano", explica. "Es el muro de Berlín de nuestros días". Por eso, reclama "al Gobierno español y a Europa en particular" que ayude a su pueblo a derribarlo.

"La movilización interna, la presión de la desobediencia civil, es fundamental. Pero no es suficiente", considera. "Es importante también que los actores internacionales no dejen solos a quienes se enfrentan a un poder que tiene las armas y es capaz de usarlas contra un pueblo desarmado, que está poniendo en el campo de batalla lo único que tiene... Lo único que tenemos son nuestros cuerpos".

"Son crímenes de lesa humanidad los que se están cometiendo en Cuba, porque los cubanos están sometidos a terrorismo de Estado", advierte. "Infundir el pánico, eso es lo que hace la dictadura cubana todos los días. Eso es lo que hace manteniendo en prisión a más de 1000 cubanos en este momento simplemente por manifestarse pacíficamente. Europa tiene un rol que jugar y los cubanos vamos a seguir jugando el nuestro".

A pesar de las detenciones, los secuestros, las torturas y las multas con las que el régimen amedranta a los cubanos, "no han dejado de salir a la calle". En el mes de marzo se registraron más de 220 protestas, una cifra "muy similar a la que había en junio, antes del levantamiento pacífico del pueblo cubano en favor de la libertad". Como solía decir su padre, "ya está amaneciendo".

Más detalles en el video de la entrevista.

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