La Torre del Oro, testigo y vigía de la historia de Sevilla, cumple 800 años

La Torre del Oro ha cumplido ocho siglos de historia desde que fue terminada completamente en 1221.

David Alonso Rincón

La Torre del Oro de Sevilla está de aniversario y no se trata de una fecha cualquiera. Este monumento de la ciudad de Sevilla cumple la friolera de 800 años en pie, vigilando desde la orilla del Guadalquivir el paso de los siglos y el desarrollo de la historia de la ciudad.

Sus 36 metros de altura se han convertido en parte del paisaje patrimonial de la ciudad durante ocho siglos, protagonista y testigo de primera mano del paso del tiempo, y este miércoles ha cumplido 800 años desde que fue terminada completamente en 1221.

Construida por orden del gobernador Abù-I-Ulà, desde su nacimiento se la llamó Torre del Oro, aunque el origen del nombre ha suscitado multitud de hipótesis: los que sostienen que los adornos de azulejos, al reflejarse los rayos del sol, le dan ese aspecto dorado, los que decían que era debido a los tesoros que en la misma dejaban los galeones que venían de América... lo cierto es que desde el principio se la llamó así.

torre-del-oro-sevilla-00009.jpg
Una vista de la Torre del Oro. | David Alonso.

Levantada en la orilla izquierda del Guadalquivir, esta Torre servía de defensa de la ciudad, vigilando la entrada en el río de navíos, y era el único nexo con el Aljarafe y el Arenal como asentamiento marítimo. Cerraba el paso al Arenal mediante un tramo de muralla que la unía con la Torre de la Plata y a través de la actual calle Santander y de allí al Alcázar, formando parte de las murallas de Sevilla que defendían la ciudad y el Real Alcázar.

En el siglo XIV, el rey don Pedro llamado el Cruel, mandó que se le añadiese un segundo cuerpo, de unos 8,15 metros de altura. El tercer y último cuerpo se instala en 1760 durante unos obras que se llevaron a cabo en la Torre del Oro. Los terremotos que a lo largo de la historia afectaron a Sevilla quebrantaron gravemente su estructura, especialmente los de 1504 y 1755.

Llegada la época de los descubrimientos, cuando Sevilla fue el centro del mundo conocido, los galeones y las embarcaciones llegados de las Indias se disponían en el Puerto de las Mulas, lugar actualmente conocido como la Plaza de Cuba, situado enfrente de la Torre del Oro, que vigilaba el continuo trasiego de mercancías y especias.

A comienzos del siglo XIX la Compañía de Navegación del Guadalquivir solicita que puedan ubicarse en la Torre sus oficinas. Dicha compañía construyó en Sevilla el primer buque de vapor de España, cuyo modelo se encuentra en la planta baja de este Museo.

torre-del-oro-sevilla-00008-recorte.jpg
La Torre del Oro y el Guadalquivir. | David Alonso Rincón.

Museo marítimo de la Torre del Oro

El 21 de marzo de 1936, por orden del Ministerio de Marina y a propuesta del Patronato del Museo Naval, se dispuso la instalación del Museo Marítimo en la Torre del Oro, ahora gestionado por la Fundación Museo Naval. En septiembre de 1942 comenzaron las obras de restauración y adecuación, en las que se mejoró el aspecto de la fachada y se prepararon las plantas baja y primera como salas de exposición. El museo se inauguró en el año 1944.

Hoy este museo pretende servir como plataforma de recuperación, estudio y difusión de los temas navales y de la vinculación de la ciudad de Sevilla con el río Guadalquivir, además de convertirse en una herramienta didáctica y abierto a la participación de todos.

En la primera planta encontramos una exposición que se inicia en los albores de la Armada con referencias a las marinas de Castilla y Aragón, llegando hasta la de nuestros días, pasando por las etapas de los descubrimientos, poder naval, la crisis y la Marina Científica. Entre otros fondos se pueden ver cartas náuticas e instrumentos de navegación de distintas épocas.

torre-del-oro-sevilla-00002.jpg
Interior del museo. | David Alonso.

En la segunda planta se encuentra una exposición centrada principalmente en la Armada española, comenzando desde la fundación en Sevilla de la Marina de Castilla en 1248 y llegando hasta nuestros días.

También en su interior se muestran mapas, cartas, instrumentos de navegación y rutas históricas, como la primera vuelta al mundo tras la expedición de Magallanes y culminada por Juan Sebastián Elcano. Desde la terraza, en lo alto de la torre, se puede contemplar maravillosas vistas de Sevilla, llegando a verse en los días claros toda la periferia de la ciudad.

Con todo ello, la Torre del Oro se ha convertido en un símbolo de la ciudad, con permiso de la Giralda, una ciudad que celebra sus ocho siglos en pie, que esperemos sean otros tantos.

A continuación