Estrellas y mucha felpa

Rosa Belmonte

Aunque tengamos que escuchar la melonada de Disney plas, agradezco a Disney+ que en su catálogo tenga El show de los teleñecos. Y que se llame así y no The Muppet Show, que bastante aguantamos con Star Wars. La guerra de las galaxias, demonios. Al menos las tres primeras. Aunque ese orden ya no tenga sentido.

Julie Andrews en 'The Muppet show' | Disney+

Cuando éramos pequeños veíamos Los Teleñecos en TVE. Y claro que no pusieron todos los episodios. Como no los pusieron de casi nada. Todo se dejaba manga por hombro. La ley de los Ángeles, Babylon 5 o Dinastía. Me encantaba Cerdada espacial, un sketch de los moñecos en el espacio. Con la locución cuando empezaba: “Cerdadaaaaespacial”. Eso hoy no lo podemos escuchar porque está en versión original subtitulada (falta la subtitulación de las canciones). Pero no me quejo, que podemos acceder fácilmente a cinco temporadas. A Kermit, a Miss Piggy (aquí la hemos llamado siempre la cerdita Peggy), a Fozzie, a Scooter a la rata Rizzo o a los dos viejos del palco. A los programas de Lena Horne, Candice Bergen, Phyllis Diller, Vincent Pryce, Ethel Merman, Judy Collins, Nancy Walker (ya saben, la asistenta de McMillan y esposa), Bernardette Peters, Julie Andrews, Gilda Radner, Lesley Ann Warren (¿qué ha sido de Lesley Ann Warren), Beverly Sills, Liza Minnelli, Gene Kelly o Shirley Bassey (qué cutis horrible). Y me dejo a muchas estrellazas. Unos 26 minutos de felicidad cada un de los capítulos. Me suelo descubrir con cara de idiota sonriente.

'The Muppet show' | Disney+

Jim Henson sacó a la rana Gustavo (o Kermit, o René) en 1955 en un show gamberro llamado Sam and Friends. A principios de los 70 creó una serie cómica cuyo segundo capítulo se titulaba “The Muppet show: Sex and violence”. Aunque quería parodiar el sexo y la violencia de la televisión, la cosa no cuajó. Pero ahí estaba el británico Lew Grade, que ya tenía experiencia con Gerry Anderson (Supermarionation, Thunderbirds) y quería hacer un espectáculo adulto con toda esa felpa. Y así se llegó a The Muppet show en 1976. Un poco de no creer, pero a España solo tardó en llegar un año.    

El programa de la cantante de ópera Beverly Sills, que hasta baila claqué y se pone una cuchara en la nariz, es uno de los que lleva al principio un cartelito de advertencia sobre cosas inadecuadas. Paparruchas, claro. Al principio, Statler y Waldorf (los viejos) se quejan a Kermit de que el número de apertura suele ser muy raro. “¿Qué tenemos esta noche, un gorila chino bailando ballet?”. Avergonzado, Kermit dice que cancelen el número inicial. Y sale al escenario, enfadadísimo, el gorila chino que había planeado bailar ballet. Más parece un chino que un gorila. El problema es que lleva unos dientes exagerados, como de Jerry Lewis en El profesor chiflado. Riéndose de un chino, señor. Y ya saben, el letrerito: “Este contenido incluye representaciones negativas o tratamiento inapropiado de personas o culturas. Estos estereotipos eran incorrectos entonces y lo son ahora. En lugar de eliminar este contenido, queremos reconocer su impacto nocivo, aprender y fomentar que se hable sobre él para crear entre todos un futuro más inclusivo”. Paparruchas. Pero, vaya, El show de los Teleñecos es uno de los mejores espectáculos que se pueden ver ahora mismo en cualquier televisión. En cualquier plataforma. Es como 30 Rock pero de peluche. Y con estrellas. 

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