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El arte flamenco de la familia Brueghel se expone en el Palacio Gaviria

Llega a Madrid una selección de obras de los siete miembros más destacados de una familia clave en el arte europeo de los siglos XVI y XVII.

Laura Galdeano

Hace un mes conmemoramos el 450 aniversario de la muerte de Pieter Brueghel el Viejo, una figura capital de la pintura flamenca –o el Renacimiento nórdico–, un genio de las alegorías, maestro de la sátira y prodigioso miniaturista. Sus obras son un reflejo no sólo del pensamiento de una época, sino de las profundas transformaciones políticas y sociales que vivió Ámberes y la región de Flandes. Su imaginario nos abre una puerta a otra época y, hasta abril, en Madrid, una exposición nos permite continuar con ese extraordinario viaje durante otros 150 años más.

Brueghel. Maravillas del arte flamenco, está compuesta por unas ochenta piezas representativas de este linaje, todas prestadas por colecciones privadas, que se completa una veintena de obras de otros artistas contemporáneos como Rubens, El Bosco o David Teniers el Joven, que permiten obtener una visión global del universo pictórico de la época. Llega tras su paso por ciudades como Roma, París, Tel Aviv y varias ciudades japonesas.

Los Brueghel son un linaje con un complejo árbol genealógico que se extiende durante cinco generaciones y que comprende siete artistas –todos hombres–, encabezado por Pieter Brueghel el Viejo y que continúa por Pieter Brueghel el Joven, Jan Brueghel el Viejo, Jan Brueghel el Joven, Jan Peter Brueghel, Abraham Brueghel y Ambrosius Brueghel. La exposición reúne algunas de las versiones que hijos hicieron de obras de padres, "no como un rasgo de menor calidad sino como símbolo de fidelidad a la tradición, como seña de identidad del linaje".

La muestra se divide en siete secciones, que permiten al visitante acercarse a cada uno de los artistas en su individualidad pero también reuniendo las obras que trataron un mismo tema. "El juicio moral" da título a la primera de ella. Pieter Brueghel el Viejo integró en su imaginario un tema muy importante en la época, "el miedo al infierno y la necesidad de salvación". Son pinturas que te devuelven su mirada sarcástica sobre los pecados humanos. A pesar de ser obras de juventud, de menor calidad, sirven para conocer sus primeros pasos en el mundo del arte.

"La reina naturaleza" refleja de igual modo la mentalidad de la época y cómo la reforma protestante en los Países Bajos tuvo su eco en la pintura. Las teorías calvinistas orientaron a los artistas a que hicieran de la naturaleza el sujeto de sus cuadros. "Pieter Brueghel el Viejo construye un paisaje universal porque despierta emociones, el ser humano se presenta pequeño frente a la grandeza de la naturaleza", destacó Sergio Gaddi, comisario, durante la presentación de la muestra. En esta sección, el visitante conoce a los hijos del patriarca, Pieter Brueghel el Joven y Jan Brueghel el Viejo.

Los fríos paisajes de invierno

Una de las salas más interesantes de este Palacio de Gaviria la visten los paisajes de invierno, "un tema icónico para los Brueghel" que ofrecen una "percepción casi física del frío". Son obras con una luz invernal bellísima y, por supuesto, marcado carácter moral.

"Las alegorías" sobre el amor, la guerra, la paz o la muerte son la excusa perfecta para apreciar de primera mano el meticuloso sentido del detalle de esta familia, evidente sobre todo en las flores y otros vegetales, muy típicas en la tradición pictórica flamenca. Se abre un "un diálogo muy interesante entre Jan Brueghel el Joven y su hermanastro Ambrosius Brueghel, el artista de la saga menos estudiado", destacó el comisario.

"Relatos de viajeros y mercaderes" refleja el esplendor tanto artístico como económico de Amberes. Las transacciones comerciales vivían su apogeo y Jan Brueghel el Viejo dejó constancia con sus dibujos de barcos que atracaban en el puerto, de una precisión técnica que incluso fueron útiles para los ingenieros.

"Gloria y vanidad de la vida silenciosa".

Los bodegones, a priori carentes de vida, alertan del imparable paso del tiempo que ataca, sin distinción, hasta la flor más bella. También se ve la evolución de los gustos de Amberes, influido por el carácter internacional de la ciudad, y el "culto a lo raro", con Abraham Brueghel como exponente.

Despide la exposición la sección "El baile de los pobres", un destacado y valiosísimo conjunto de obras que retratan la vida "de los últimos de la sociedad", de los campesinos, borrachos, mendigos, y refleja el carácter popular de las fiestas y las tradiciones campesinas. Destacan seis tablas que componen La boda campesina y que representa cada una de sus etapas, desde el cortejo a la vida en pareja.

Ficha:

Título: Brueghel. Maravillas del arte flamenco.
Lugar: Palacio de Gaviria (Calle del Arenal, 9. Madrid)
Fecha: Del 7 de octubre al 12 de abril de 2020
Comisario: Sergio Gaddi
Precio: 14 euros (entrada reducida 12 euros. Precio especial para grupos).

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