Un informe apunta a que el Torico de Teruel, uno de los símbolos de la ciudad, es una falsificación

Su caída y rotura levantó las sospechas debido a que el material de la escultura de hierro colado no es propio de 1858.

Libertad Digital

El pasado domingo, la columna que sujetaba el Torico de Teruel, uno de los símbolos de la ciudad, se derrumbó sin causar daños personales cuando se retiraban las sogas de los 23 pueblos que participan en el Congreso Nacional de Toro de Cuerda. La alcaldesa explicó que el hierro que une las dos piedras que la forman y que sustenta en lo alto la estatua estaba podrido.

El Torico resultó dañado en las cuatro patas y un cuerno, lo que levantó las sospechas de muchos expertos. Un informe técnico señala la posibilidad de que la escultura sea una falsificación o réplica, y no el original que data de 1858. Tras su caída, se ha confirmado que la figura no era de bronce, como indicaban los archivos municipales, sino de una aleación de hierro que no existía en el año de su inauguración.

El informe ha sido elaborado por la Fundación Santa María de Albarracín, especialista en restauraciones y encargada de supervisar la reparación de la columna. La alcaldesa confirmó a varios medios este extremo: "Solo puedo decir que el informe indica que la aleación de hierro analizado no existía en el siglo XIX".

El documento plantea la posibilidad de que el Torico tras los daños sufridos durante los bombardeos de la ciudad durante la Guerra Civil, cuando se retiró y permaneció custodiada. Las referencias existentes en el archivo municipal se refieren a la estatua como una pieza de bronce de 54 kilos y 45 centímetros de longitud.

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