Roca Barea: "Es ridículo utilizar el imperio español como argumento político"

La autora de Imperiofobia y leyenda negra subraya la importancia de objetivar la historia del imperio español, pues "es la historia del mundo".

Jesús Fernández Úbeda

La profesora Elvira Roca Barea ha dicho este martes, durante una intervención en el curso de verano de la Complutense Novela histórica: el descubrimiento de España, que "no tiene sentido que el imperio español sea utilizado como argumento político por alguien". "Es totalmente ridículo –ha añadido–. Y estamos tan acostumbrados que ya ni siquiera nos llama la atención. Cuando el presidente de México –López Obrador– dice que España debe pedir perdón, se le han pasado dos siglos de Historia".

La autora de Imperiofobia y leyenda negra pronunció una conferencia titulada "La primera globalización del mundo habló español", y versó sobre la importante y cuasi desconocida conexión comercial entre el Imperio Habsburgo y el Imperio Ming. Roca Barea lamentó que este acontecimiento no aparezca en los libros escolares y reivindicó la importancia de "objetivar" la historia del imperio español, puesto que "es la historia del mundo, no es historia de España: la historia de España forma parte de ese imperio".

Roca Barea lamentó que "toda alusión a la Historia de España parece ligada al binomio conquista-Inquisición" y apuntó que en nuestro país "hubo intolerancia religiosa en las épocas en que hubo intolerancia religiosa en el mundo".

Respondiendo a una pregunta de LD, la profesora ha dicho que comentarios como el del ya citado López Obrador y los ataques a las estatuas de fray Junípero Serra tienen un punto en común: "En antropología, eso se llama chivo expiatorio. Sobre todo, durante el siglo XVIII y el siglo XIX, la Historia de España se convierte en el gran chivo expiatorio". Centrándose en EEUU, ha precisado: "Lo que se está enseñando ahora a la población –indígena– superviviente en las escuelas es que son supervivientes de la gran debacle provocada por los españoles en el territorio".

Tres recetas para "ser un gran país"

Previamente, el paleoantropólogo Juan Luis Arsuaga ha dado sus tres recetas "para ser un gran país, una buena universidad o un buen equipo de fútbol": la primera consiste en "atraer talento"; la segunda, en "no excluir a nadie" –"aquí tenéis a un español partidario de apretar lo mínimo para abarcar lo máximo", ha dicho–, y la tercera y última, en "huir de los dogmatismos, que son muy castrantes y esterilizantes". Tras referirse a algunos de los médicos más importantes de la Historia, como Galeno, Andrés Vesalio, Miguel Servet o Ramón y Cajal, el codirector de la Fundación Atapuerca ha advertido de que "cualquier forma de miedo es incompatible con la duda y, por tanto, con el avance" científico.

A continuación