'PES 2016', el juego que roza el sobresaliente y mejora la franquicia

El simulador de fútbol de Konami se acerca a su competidor más directo rozando el sobresaliente.

Victor Moyano / elsotanoperdido

Pro Evolution Soccer, o Winning Eleven como se conoce en tierras japonesas, cumple 20 años. Después de arrastrar un estrepitoso fracaso durante toda la anterior generación, ampliamente sobrepasado por el buen hacer y las novedades técnicas de su competidor más directo, FIFA, la superproducción de Konami sentó las bases de su nuevo fútbol el año pasado con Pro Evolution Soccer 2015, donde se estrenó el nuevo motor técnico, que comparte el excelente Metal Gear Solid V: The Phantom Pain, marcando la nueva hoja de ruta hacia la primera división deportiva.

Ahora, coincidiendo con el aniversario de la saga, Konami ha decidido poner toda la carne en el asador y reorganizar el videojuego para llenar ese vacío originado por los tránsfugas de la serie. Un nuevo sistema de colisiones, físicas mucho más realistas, jugadores estrella recreados a la perfección y nuevas funciones en los modos de juego más demandados por los usuarios son algunos de los elementos que nos esperan en este nuevo Pro Evolution Soccer 2016. Quedan 90 minutos por delante. Que empiece el partido.

Modos de juego más cercanos a la realidad

El modo favorito de los jugadores de PES ha sido renovado. La Liga Master estrena menús y características sobre la gestión de equipos, nuevas estadísticas y opciones tácticas además de algunas características que aportan información más detallada a la hora de gestionar el club. Dejamos, pues, de pisar el césped para entretenernos en la burocracia que hay tras los vestuarios, incluyendo algunas escenas en las que el jugador se alza como protagonista absoluto firmando contratos y ganando trofeos.

MyClub, por su parte, y en un estilo similar a lo que ofrece FIFA Ultimate Club, permite al jugador construir su equipo con los deportistas que más le interesen, estrenando elementos como la evolución de los jugadores –y niveles propios– que permiten conocer los puntos fuertes y debilidades de la plantilla. El capital también será fundamental a la hora de contratar a los técnicos y demás profesionales para aumentar los atributos del equipo, sin olvidar la importancia de nuestro papel dentro del terreno de juego.

Imagen del juego

Por supuesto, contamos con diferentes modos de juego mucho más simples para echar un partido rápido, ya sea multijugador en línea o a nivel local, así como varios modos de entrenamiento para calentar antes de salir al terreno de juego. Y es que Pro Evolution Soccer 2016 es una fiesta futbolística con todos sus detalles. No está carente de errores, y todavía tiene un amplio margen de mejora, pero los aficionados a la serie tienen, esta vez sí, una cita ineludible. Sin entrar en comparativas, en esta nueva entrega encontramos licencias de la AFC Champions League Asia, la Europa League y la Copa Libertadores de Sudamérica.

Mejorando y controlando el ritmo

Lo más importante, y sobre todo lo que más esperan los seguidores del simulador deportivo, es que el estilo de juego vuelva a las raíces que hicieron de PES el auténtico referente dentro del fútbol virtual. En esta ocasión, la física del balón es mucho más realista que en anteriores ocasiones; los pases no ofrecen la sensación de retardo y la dinámica que propone el sistema de juego es mucho más fluida y directa.

Las mejoras en el plano técnico vienen acompañadas de una progresión gráfica agridulce. Si bien es cierto el título cuenta con unos gráficos muy realistas en algunos jugadores, como Neymar Jr., el título falla a la hora de caracterizar algunos atletas menos conocidos, amén de que el pelo de los jugadores continúa ofreciendo ese estilo acartonado y que las expresiones faciales todavía resultan robóticas y carentes de dinamismo, algo que, si bien es cierto no afecta a un sistema de juego bien construido, limita con creces el espectáculo visual y resta enteros a un trabajo que podría rozar el sobresaliente. Entendemos que el tema de licencias vuelve a jugarle una mala pasada a la producción japonesa de nuevo, ya que se queda sin algunas ligas europeas. Aunque en este punto contamos con un completo editor que permite modificar cada uno de los elementos del título para hacerlo más real.

Los estadios y algunas ligas no han cedido sus derechos

Como adelantábamos, el sistema de colisiones se ha mejorado a gran escala. Ahora, la anticipación de los jugadores depende de factores como la colocación de los atletas, su fuerza y velocidad. Los atributos individuales juegan un papel fundamental, y encaja ver como Isco le gana el hueco a Piqué después de un regate aunque éste haya recorrido el campo como una bestia desde posiciones defensivas.

No obstante, también encontramos errores que en ocasiones impiden la ejecución exacta de los pases. Esto se traduce en que un pequeño desliz puede destrozar una jugada a la contra. De hecho, los defensas a veces cometen errores inadmisibles y los porteros suelen encajar goles directos con mayor frecuencia de la esperada.

Disputándose la primera posición

Queda claro que Konami ha tomado nota de los errores cometidos en el pasado. La experiencia acumulada con el FOX Engine todavía está lejos de ofrecer ese realismo que sí ofrece Metal Gear Solid V: The Phantom Pain, sin embargo, no podemos más que aplaudir la intención de la compañía japonesa de devolver la gloria a una franquicia que muchos esperaban moribunda. Y no, el videojuego no es perfecto, además de lo anterior hay que sumar sus problemas a la hora de conseguir licencias. El realismo en este sentido queda algo limitado para los seguidores más exigentes, pero los auténticos fans de la franquicia deberían estar curados de espanto –recordemos a Roberto Larcos en Chamartín–. La ausencia de estadios licenciados también podría suponer un problema en este punto, pero Konami pretende centrarse en un pilar fundamental: la experiencia que ofrece al jugador.

Conclusiones

Sin lugar a dudas, Pro Evolution Soccer 2016 muestra una clara evolución. Sin llegar a ser ese videojuego perfecto, la entrega de este año marca pautas claras de cara a la próxima entrega. Sin ir más lejos, la evolución con respecto a la entrega del año pasado es mucho mayor que la vista en FIFA 16 en comparación con su predecesor, lo que también sirve para darle un toque de atención a Electronic Arts y su liderazgo. En definitiva, Pro Evolution Soccer 2016 se alza como el mejor título de la franquicia de los últimos tiempos, con cantidad de modos y un estilo de juego rápido y dinámico que se acerca mucho más a la simulación. Que gane el mejor.

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