La evolución de los smarthome: el futuro del hogar

La domótica permite mejorar la gestión energética de las viviendas, la seguridad o comunicaciones, a través de órdenes de voz o aplicaciones móviles.

Lara Martín

Los hogares inteligentes o smarthomes son viviendas que cuentan con domótica. La domótica consiste en integrar en el hogar sistemas específicos destinados a mejorar las condiciones de habitabilidad general del mismo. Enfocados en mejorar la gestión energética, la seguridad o las comunicaciones.

Estos servicios o sistemas de última generación, conectados entre sí, que ayudan a simplificar y optimizar determinados procesos para los que fueron diseñados, haciendo nuestra vida más sencilla y ofreciendo ventajas que hacen la vida en el hogar mucho más sencilla.

En la actualidad y, gracias a la implantación de la tecnología 5G, se trata de un mercado en auge para el que se prevé un crecimiento anual de un 15 % en los próximos años, llegando a superar un valor de más de 158.000 millones de dólares en el año 2024. Esto significará un crecimiento de la domótica en los hogares españoles del 300% hasta 2024.

El ahorro de costes así como el ahorro de tiempo, suponen algunas de las razones más valoradas de los usuarios a la hora de decidirse por dotar a sus hogares de soluciones inteligentes.

Este tipo de servicios de equipamientos de smarthomes puede incluir desde la gestión y optimización de la energía, la seguridad del hogar, el entretenimiento o la seguridad, por ejemplo con cerraduras inteligentes o los sistemas de detección de las fugas de agua, antes de que estas puedan causar más daños. Se trata de un sistema de seguridad de agua completo, las 24 horas del día, los 7 días de la semana.

En este sentido, los dispositivos de seguridad del agua están conectados a una aplicación de alertas, aumentado de este modo la seguridad de tu hogar o negocio. Resulta además fácil y rápido de gestionar desde tu móvil. Algo que resulta extremadamente útil y tranquilizador, teniendo en cuenta que el 54% de los hogares ha sufrido daños provocados por el agua en sus casas o locales comerciales.

El primer paso a seguir a la hora de convertir nuestro hogar en un hogar inteligente seria definir bien qué es lo que queremos digitalizar en nuestra casa, de entre las múltiples opciones disponibles en el mercado actualmente. Por ejemplo, la iluminación, la música, el uso de determinados electrodomésticos, la gestión de la energía… aconsejándose realizar el cambio de manera progresiva por partes o espacios, para darnos tiempo a ir acostumbrándonos a evolucionar con nuestro hogar.

Otro aspecto a tener en cuenta, sería la estrategia mediante la que controlaremos nuestro hogar, ya sea por palabras, por gestos, desde una aplicación móvil o por sensores en movimiento, siendo todos ellos compatibles entre sí.

Una vez analizadas y definidas estas dos cuestiones, se realiza el proyecto de personalización del futuro hogar inteligente, de acorde a los gustos, preferencias y necesidades de los propietarios de la vivienda.

Todo ello se consigue desde pequeños dispositivos ubicados en nuestro hogar que, mediante órdenes de voz realizan acciones como las comentadas anteriormente: conexión de alarmas, conexión y desconexión de la calefacción, o el uso de electrodomésticos. Este método no es excluyente pues también puede combinarse con la utilización de aplicaciones en nuestro teléfono móvil, que pueden ser activadas y desactivadas incluso aunque no nos encontremos en el hogar.

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