Un programador enseña su oficio a un sintecho en cuatro semanas

Patrick McColongue, programador neoyorquino, decidió ofrecer a Leo la oportunidad de aprender a programar para poder así salir de la calle.

Libertad Digital

"The Journeyman Hacker", así es como llamaba Patrick McColongue a Leo antes de conocerle. McColongue, un joven programador que vive y trabaja en New York, ha conseguido desarrollar con éxito un pequeño experimento que consiste en enseñar a Leo, un sintecho de apenas 28 años, a programar en un mes para que éste pueda así ganarse la vida. La noticia ha dado la vuelta al mundo, tras la entrevista realizada a la Leo por el portal de noticias Business Insider.

El joven soñador neoyorquino se define en su blog como un "cazatalentos", alguien que intenta apreciar y descubrir diamantes sin explotar y que, simplemente por avatares del destino, han acabado siendo "piezas sueltas de un rompecabezas". El joven programador tiene ese sexto sentido, "esa sensación que tienes cuando sabes que el camarero, el cajero o el portero están en el lugar equivocado: son inteligentes e incluso brillantes. Esa es mi intención, recolocar a una de esas piezas perdidas".

Eso es lo que ha tratado de hacer con Leo y es que, desde el primer momento, McColongue sabía que no era un indigente como los demás, Leo era sobrio, educado y deportista, tal y como publica en su blog.

El experimento

Diariamente, Patrick McColongue se cruzaba con Leo en su camino al trabajo, cerca del rió Hudson, cuando una mañana el joven informático se decidió a realizar su ansiado proyecto. "Soy programador, te ofrezco dos opciones: Volver mañana y darte 100 dólares en efectivo, o bien te doy tres libros de JavaScript (principiante, avanzado, experto), un ordenador portátil y me comprometo a venir todos los días, una hora antes de trabajar, para enseñarte a programar".

Leo, que no es tonto, eligió la segunda opción. En una entrevista realizada por Business Insider, el propio Leo argumenta su decisión con bastante lógica, "con 100 dólares puedo vivir durante cuatro días o quizás una semana, nada más". Con un ordenador Samsung Chromebook con tecnología 3G de acceso a Internet, tres libros de formación para programar con JavaScript y un mecanismo para cargar las baterías con energía solar, Leo ha conseguido una segunda oportunidad en la vida.

Ante algunas críticas en las que se le acusa a McColongue de no mostrar respeto a la individualidad del beneficiado, bajo la idea de que los sintecho no deben de ser tratados como si fueran un algoritmo de una ecuación, el joven programador señala en su blog que lo que él pretende es muy distinto. El objetivo de McColongue es conseguir hacer ver la fuerza del individuo, resaltar el valor que supone tener una educación y, por supuesto, tratar de mostrar el poder de la esperanza.

El joven Leo que ya tiene más de 29.000 seguidores en Facebook, se muestra inquieto en los asuntos medioambientales y focaliza su atención en futuros proyectos relacionados con la energía solar o la mejora de la eficiencia del transporte público.

Algunos blogs de EEUU alertan de que esta noticia podría tratarse de una campaña de marketing viral organizada por el propio McColongue para darse publicidad. Éste por su parte se defiende alegando que, se haya convertido o no el hecho en una noticia viral, él quiere ante todo resaltar el fin humano.

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