Test de antígenos de venta en farmacias: guía de uso

Algunas claves para usar los test de antígenos.

Ana Durá

Los test de antígenos han vuelto a convertirse, una vez más, en uno de los productos más demandados en farmacias con ocasión de las fiestas navideñas. No obstante, para sacarles el debido partido y beneficiarnos de todo lo que pueden ofrecer para conseguir unas celebraciones lo más seguras posibles, es fundamental conocer ciertas recomendaciones.

En cualquier caso, es conveniente matizar unos cuantos aspectos para evitar confusiones y, por ende, un mal uso. Así, se deben tener presentes estas consideraciones:

  • No sirve realizar un test de antígenos un día después de haber tenido un contacto con un positivo.
  • Los resultados más fiables se observan una vez que la persona ya muestra síntomas de infección.
  • Es conveniente realizar un test a los cinco días de haber mantenido un contacto estrecho con un positivo, ya que es cuando la carga viral alcanza niveles suficientes para ser detectados.

Estas puntualizaciones son importantes para evitar un escenario de falsos negativos y, por lo tanto, considerar que no hay peligro para los nuestros cuando sí existe una posibilidad real de provocar contagios por desconocimiento.

En concreto, este es el procedimiento que seguir para obtener el resultado en tan solo quince minutos:

  • Introducir un bastoncillo de unos 3 centímetros hasta el fondo de una fosa nasal, removerlo un par de veces con suavidad y depositarlo en un pequeño medidor.
  • No se debe manipular el hisopo hasta que la prueba se haya completado. Tras esto, se podrán observar los resultados.
  • En menos de 15 minutos, se realiza el diagnóstico. Si es positivo, al igual que sucede con los test de embarazo, surgirán dos líneas horizontales de color: la línea de test (T) y la línea de control (C). Por su parte, si es negativo, se mostrará una única línea horizontal de color en la línea de control (C). También puede suceder que algo falle durante la realización de la prueba y el diagnóstico sea inválido, si no aparece la línea de control (C). En ese caso, habría que repetirla.

¿Son fiables los de saliva?

También existe la posibilidad de recurrir a los test de saliva, que ahorran la molestia de tener que introducir el famoso bastón que, en el caso de los niños más pequeños, se puede convertir en un proceso bastante tormentoso.

Dichos test no solo resultan más cómodos, sino que ofrecen idéntica fiabilidad que los nasales. Por lo tanto, podemos confiarnos a ellos si buscamos seguridad en estas fechas tan familiares.

A continuación