Los 5 datos que demuestran que (esta vez sí) estamos ganando la batalla al coronavirus

La incidencia acumulada a 14 días entra en riesgo bajo por primera vez en más de 14 meses, pero hay otros indicadores que contribuyen al optimismo.

Sandra León

Tras más de año y medio de pandemia, son muchos los que se preguntan cuándo podremos dar por terminada la lucha contra el coronavirus o, al menos, cuándo estaremos preparados para poder convivir con él. En las últimas semanas, son varias las comunidades que han ido eliminando las restricciones, lo que ha alimentado las esperanzas de buena parte de la población. Sin embargo, lo importante son los datos. La buena noticia es que, en este caso, éstos también indican que vamos por el buen camino.

Con casi un 78% de la población española vacunada con pauta completa, los principales indicadores de la pandemia mejoran cada día y, aunque no se puede descartar una nueva ola, lo cierto es que cada vez son más los expertos que creen que, incluso en ese caso, no será, ni de lejos, tan grave como las anteriores.

La incidencia acumulada, en mínimos

Este jueves, la incidencia acumulada (IA) de nuestro país entraba en riesgo bajo por primera vez desde julio de 2020. Para que esto ocurra, el famoso semáforo covid diseñado por Sanidad establece que la IA a 14 días ha de oscilar entre 25 y 50 casos por cada 100.000 habitantes.

Según los últimos datos oficiales facilitados por el departamento que dirige Carolina Darias, España tendría en estos momentos 48,92. Es decir, cinco veces menos que el 7 de octubre del año pasado (257,46), cuando la campaña de vacunación aún no había comenzado en nuestro país.

Lo mismo sucede con la incidencia acumulada a 7 días. Con 21,87 casos por cada 100.000 habitantes, este indicador también se sitúa en riesgo bajo y es considerablemente inferior al registrado hace exactamente un año (112,12).

El impacto entre los mayores

Entre los distintos grupos de población, los expertos prestan especial atención a los mayores de 65 años, a los que, a partir del próximo 25 de octubre, se les empezará a inocular una tercera dosis de la vacuna para contrarrestar la posible pérdida de anticuerpos con el paso del tiempo.

Es más que probable que esta estrategia reduzca todavía más la IA entre nuestros mayores, pero incluso los datos que se manejan ahora mismo -unos 40 casos por cada 100.000 habitantes- sitúan al sector más vulnerable de nuestro país en un riesgo bajo.

La tasa de positividad

Junto a estos parámetros también se suele medir la tasa de positivad o, lo que es lo mismo, el número de casos confirmados que arrojan las distintas pruebas diagnósticas: en estos momentos, un 2,22%, un porcentaje que entra dentro de la llamada nueva normalidad.

Sin embargo, no hay que olvidar que esta tasa depende directamente del número de PCR o test de antígenos que se realizan y que es considerablemente menor conforme pasan los meses. Por eso, a pesar de ser una buena noticia, no es posible establecer una comparación justa respecto a épocas pasadas.

La situación en los hospitales

En cuanto al resto de indicadores, los más significativos son tanto la situación de los hospitales, como el número de fallecidos. Al no descartarse el riesgo de reinfección, la incidencia acumulada deja de tener tanto sentido y lo importante es analizar cuántos casos graves evita la vacunación.

Según el último informe, el porcentaje de camas ocupadas por pacientes con coronavirus apenas llega al 1,71%, lo que también entraría dentro de la nueva normalidad. Algo impensable hace tan solo un año, cuando este parámetro se situaba en riesgo medio al rozar el 9%.

Mayor contraste si cabe encontramos al fijarnos en la tasa de camas de UCI ocupadas por ciudadanos que han dado positivo: un 6,02% (riesgo bajo) frente al casi 18% que se registraba el 7 de octubre de 2020 y que activaba el disco rojo del semáforo covid, al suponer un riesgo alto de cara al control de la pandemia.

El número de fallecidos

Respecto al número de fallecidos -y sin menospreciar la tragedia que el coronavirus sigue suponiendo para muchas familias-, los datos hechos públicos por Sanidad también son alentadores. En la primera semana de octubre, han fallecido en nuestro país un total de 117 personas. En el mismo periodo del año anterior, lo hacían 445.

Además, la tasa de letalidad -el número de muertes en relación con el total de los contagios- también se ha reducido considerablemente, al pasar de un 3,9% a un 1,7%. Un dato más para la esperanza que, sin embargo, no debe hacernos bajar la guardia.

Por qué no bajar la guardia

Los expertos insisten en que la pandemia no se podrá dar por concluida hasta que la situación sea pareja en todo el mundo. Al vivir en una sociedad globalizada, el coronavirus puede seguir viajando de un país a otro, llevando -o trayendo- consigo nuevas variantes que pueden depararnos alguna ingrata sorpresa.

Además, no hay que olvidar que la vacunación no nos protege al 100%. En la mayor parte de los casos, evita las formas más graves de la enfermedad y, sobre todo, la muerte. Sin embargo, la existencia de otros factores de riesgo y la incertidumbre que plantea la llamada covid persistente son razones más que suficientes para mantenernos alerta.

adolescentes-colegio-180621.jpgLa covid persistente en la adolescencia: cuando el peligro no es la enfermedad, sino las secuelas

La vacunación nos sitúa, por tanto, ante la batalla final contra el coronavirus, pero para ganar la guerra es más que probable que necesitemos mucho más tiempo.

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