Más humo sobre las vacunas: Illa divide a la población por grupos... y nada más

El ministro de Sanidad convocó a los medios para decir qué grupos recibirán la vacuna pero no dijo en qué orden ni resolvió las principales dudas.

M. R. Martín

El Gobierno continúa convocando a la prensa al ritmo que marcan las expectativas abiertas sobre la vacuna del coronavirus. Los esperanzadores anuncios de tres farmacéuticas, Pfizer, Moderna y AstraZeneca, y la posibilidad de que en unas semanas alguna de ellas consiga ser aprobada, está siendo utilizada por el Ejecutivo para presumir de gestión y para prometer cosas como que en junio "estará vacunada una parte sustancial de la población" o que "estamos en el principio del fin de la pandemia", como aseguró Sánchez hace pocos días.

El último movimiento del Gobierno en torno a la llegada de la vacuna fue la aprobación de un Plan de Vacunación: un documento que en realidad ya tienen listo un buen número de países desde hace semanas o meses y cuya misión es concretar lo más posible aspectos como la distribución de las vacunas, los grupos de población que se la pondrán primero o los puntos de suministro. Pese a las promesas grandilocuentes de Sánchez, el plan español consiste, de momento, en 18 hojas de buenas intenciones y frases genéricas y apenas ninguna decisión tomada.

Lo poco concreto que contenía el plan era que se vacunaría en tres fases y que en la primera, los vacunados serían los ancianos en residencias, sus cuidadores, los grandes dependientes y el personal sociosanitario. Del resto de grupos, nada se dijo. Para tratar de enmendar el error tras las críticas recibidas, el ministro de Sanidad ha comparecido este viernes, detallando cuáles son en total los grupos de población:

  • personal sanitario y sociosanitario.
  • personas residentes en centros de mayores.
  • población general mayor de 64 años.
  • personas con gran discapacidad.
  • personas con condiciones de riesgo.
  • personas que viven o trabajan en comunidades o entornos cerrados.
  • personas pertenecientes a poblaciones vulnerables por su situación socioeconómica.
  • personas con trabajos esenciales.
  • personal docente.
  • población infantil
  • población adolescente y joven (mayores de 16 años)
  • población adulta
  • población de áreas de incidencia y situaciones de brotes.
  • embarazadas y madres que estén dando el pecho.
  • población seropositiva a SARS-CoV-2.

El ministro ha explicado en su intervención que estos grupos "han sido analizados" y "se han evaluado y dimensionado" por expertos. Pero, sorprendentemente, no ha aclarado el aspecto clave: en qué orden se vacunarán. Es decir: Illa y sus expertos sólo han decidido dividir a la población por grupos para la administración de la vacuna, con criterios de "morbilidad", "riesgo de exposición", "impacto socioeconómico" y "riesgo de transmisión" pero no saben cuáles se vacunarán primero porque todo depende de la vacuna que se termine comprando. Aun así, Illa ha considerado necesario convocar hoy a los medios.

En el turno de preguntas, las cuestiones de los periodistas han terminado de evidenciar lo poco que dice sobre el proceso el tan anunciado Plan de Vacunación. Cuando un reportero le ha insistido en preguntar qué orden se seguirá al vacunar, Illa ha dicho que "lo iremos conociendo en su momento". "Los técnicos tienen claro qué grupos tienen que ser vacunados de forma prioritaria y van a ir decidiendo qué grupos van a ser vacunados en fase dos y fase tres", ha dicho Illa, insistiendo en que todo depende de qué vacuna se tenga finalmente.

Sin embargo, cuando una periodista le ha preguntado por qué entonces se ha decidido que los ancianos de residencias sean los primeros cuando aún se desconoce qué inmunidad con la gente mayor tendrá la primera vacuna que llegue, Illa no ha sabido contestar y se ha limitado a decir algo obvio: que las vacunas que lleguen a España "serán eficaces y seguras" puesto que contarán con el visto bueno de las autoridades europeas.

Tampoco ha sabido contestar a la pregunta de qué medidas se están tomando para trasladar vacunas de logística tan complicada como la de Pfizer, con temperaturas de transporte de -80 grados. El ministro se ha limitado a decir que la empresa "ha ofrecido un sistema logístico", que "se está trabajando en ello en el seno de los grupos de trabajo" y que piensan que "junto a la experiencia logística" de España con medicamentos el problema "va a quedar resuelto".

Otra incógnita es la de los puntos de suministro, para lo que Sanidad confía en los saturados centros de atención primaria. Preguntado sobre si ha pensado en algún tipo de refuerzo y cuando se le han recordado las quejas del sector, Illa se ha limitado a decir que "habrá que contar con ellos de una forma muy señalada" para la campaña de vacunación de la covid y que están "trabajando con las comunidades autónomas con los refuerzos que sean necesarios". Sobre por qué no se ha contado con ellos para la redacción del documento, ha apuntado que el plan "será enriquecido con otras aportaciones de comunidades científicas. Su opinión será bienvenida".

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