¿Por qué hay tantos políticos infectados de coronavirus?

Diputados, presidentes autonómicos, ministros… el coronavirus tiene una incidencia muy alta en la clase política. Los expertos nos explican por qué.

C.Jordá

En el momento que escribimos estas líneas el coronavirus sigue con altas tasas de crecimiento y ha infectado a más de 11.000 personas en nuestro país, es decir, aproximadamente uno de cada 4.100 españoles tiene el COVID-19.

Sin embargo, entre los políticos la epidemia está cobrando una llamativa virulencia: tras anunciarse este martes el positivo de Antón Gómez-Reino, diputado gallego de Unidas Podemos, son diez los miembros del Congreso de los Diputados infectados de un total de 350, es decir, uno de cada 35.

En otros cargos la relación es aún mayor: dos miembros del gobierno -Irene Montero y Carolina Darias. han dado positivo de un total de 23, es decir, uno de cada 11,5. Y también están infectados dos presidentes autonómicos —Isabel Díaz Ayuso y Quim Torra—, de un total de 19, con lo que aquí la relación es la más alta de todas: uno de cada 9,5.

Alta interacción social

Hablamos con algunos expertos que nos ayuden a comprender las razones. Luis Enjuanes, investigador del CSIC y uno de los mayores especialistas en España en coronavirus nos señala lo más evidente: por lo general los políticos tienen "una vida muy activa de interacción social", están en contacto con mucha gente cada día.

En este sentido César Nombela, catedrático de microbiología, nos dice que "muchos de ellos mantienen una actuación con la que tratan de fomentar las relaciones: saludan, dan besos… manifiestan mucha efusividad en muchos actos públicos".

Es lo que destaca también el presidente de la Sociedad Española de Medicina de Urgencias y Emergencias, Juan González Armengol, que señala que es un sector en el que hay una "mayor sociabilidad" y, por lo tanto, más posibilidades "de exposición y contagio" ante un virus que, insiste, es "muy contagioso".

Recuerda también que "son gente que se mueve" y que, por lo tanto también por eso tiene más riesgo, y nos propone un paralelismo un tanto inesperado: "Se podría decir lo mismo de los taxistas".

Los actos del 8-M

Pero además de esas múltiples interacciones nuestros expertos destacan algunos elementos concretos. Para Luis Enjuanes puede haber sido clave la manifestación del 8-M: "Varias de las infectadas estuvieron", dice, y sobre todo destaca que aquella movilización, "todas muy juntas y chillando" era un entorno idóneo para la transmisión y "claramente contribuyó a la infección" de algunas de las presentes.

A partir de ahí, también cree que los contagios de unos políticos a otros completan un panorama tan llamativo como el que describimos al principio del artículo.

César Nombela no sólo cita la manifestación feminista, sino que va un poco más allá: "A pesar de que ya se había advertido que la epidemia iba a crecer mucho, durante la semana anterior al 8-M el Gobierno hizo un esfuerzo por aparentar normalidad" que derivó no sólo en la propia manifestación sino en más actos.

Nombela señala que "es obvio que esos actos –y aquí incluye no sólo la marcha feminista sino también el mitin de Vox en Vistalegre, la fiesta separatista en Perpiñán unos días antes o actos del PP— han podido contribuir a la expansión de la epidemia".

Además, este catedrático en microbiología no duda en calificar como "tremendo" el hecho de que no se hubiesen suspendido todos estos actos "cuando ya había advertencias muy serias" de la gravedad de lo que estaba ocurriendo y que los casos de infección iban a crecer mucho.

Sin embargo, nuestro tercer experto, el doctor González Armengol, no ve en la manifestación del 8-M un factor relevante, ya que algunos de los políticos más destacados que están infectados, como Isabel Díaz Ayuso o Torra, no asistieron.

A continuación