Diseñados para fumadores: estos vaporizadores te harán más fácil dejar de fumar

Los vaporizadores son cada vez más populares y según los expertos hasta un 95% más sanos que el tabaco tradicional.

Nat Slimani

Fumar es malo para ti. El mensaje que subyace del Día Mundial Sin Tabaco es claro y definitivo y cuenta con muchos datos científicos que lo respaldan. En este día, los que han conquistado el hábito celebran sus aniversarios libres de humo y los que todavía fuman son animados a apagar el cigarrillo.

Se estima que más de 1,3 millones de personas dejan de fumar cada año y la alta tasa de éxito se atribuye, no solo a las actitudes cambiantes hacia los cigarrillos, sino, también, a la creciente popularidad de los vaporizadores. Aunque algunos de nosotros podamos verlo como una moda pasajera para aquellos con algunos ingresos extra disponibles, la industria, en realidad, tiene unos comienzos mucho más humildes de lo que las grandes nubes de ambrosía puedan sugerir.

El primer cigarrillo electrónico fue inventado a principios de los años 60 por Herbert A. Gilbert, pero nunca tuvo éxito comercial debido a la gran popularidad de la que gozaban los cigarros de tabaco tradicional. Más de cuatro décadas después, un farmacéutico chino llamado Hon Lik apareció con lo que hoy conocemos como los modernos cigarrillos electrónicos y dispositivos vaporizadores. Devastado por la muerte de su padre a causa de un cáncer de pulmón, Hon Lik desarrolló su primer cigarrillo electrónico como alternativa al tabaco a principios de los años 2000 y en 2006 lanzó al mercado la versión comercial del dispositivo.

iq--world-no-tobacco-day-2.jpg
Imagen de la campaña.

El diseño, la funcionalidad e incluso el modo de funcionamiento de los vaporizadores han experimentado cambios significativos desde entonces. Los vaporizadores modernos tienen poco que ver con los cigarrillos electrónicos de la década de 2000. Pero, ¿significa esto que han superado su propósito inicial? No según Hank Yao, CEO de iQ Vape, una marca de vaporizadores con una línea de dispositivos diseñados expresamente como herramientas para dejar de fumar.

"Estamos observando un cambio muy pronunciado en el uso de la nicotina: los inhaladores están reemplazando al tabaco como el sistema de administración de nicotina preferido", dice Yao. "Esta tendencia ha alimentado el mercado de vaporizadores, que ahora se encuentra inundado con una gran variedad de modelos, bolígrafos, cigarrillos electrónicos y más. Irónicamente, esto crea una barrera para los fumadores que están interesados en probar los vaporizadores: elegir el aparato de vapor adecuado al principio puede ser bastante difícil", concluye Yao.

Habiendo entendido el problema desde el principio, iQ Vape ha desarrollado una línea de sistemas de cápsulas discretas y minimalistas que se utilizan desde el primer momento y que eliminan la curva de aprendizaje de los modelos de las cajas más grandes. Esto significa que los aspirantes a no fumadores pueden deshacerse del cigarrillo, casi instantáneamente, desde el momento en que cogen un vaporizador.

"Nuestro objetivo es hacer que el cambio del tabaco al vaporizador sea lo más suave y rápido posible, de modo que nadie se pierda en la transición", añade Yao.

Antes incluso de la irrupción de los vaporizadores, había muchos productos "transitorios" en el mercado para ayudar a dejar de fumar: chicles, pastillas, parches de nicotina y otros similares. Aunque son muy útiles para lidiar con el estrés asociado con dejar el hábito, ninguno de estos métodos ha resultado ser capaz de copiar los rituales sociales y físicos que se asocian a fumar: los movimientos de manos, las reuniones sociales o, simplemente, darle un sorbo al café.

Según Yao, los vaporizadores son una alternativa que conlleva bastantes menos riesgos que los cigarrillos tradicionales. Pero ¿es esto cierto?

Puede que el jurado de la sociedad no haya arrojado aún su veredicto sobre el tema, pero la ciencia sí lo ha hecho. Según Public Health England (PHE), los cigarrillos electrónicos y los vaporizadores son un 95% más sanos que el tabaco tradicional. Esto se atribuye a las diferencias clave que se dan en los procesos del tabaco y de los inhaladores.

Cuando fumas con un vaporizador inhalas y exhalas el vapor que produce el dispositivo al calentar los e-liquids; una mezcla de propilenglicol -un disolvente aprobado por la FDA-, glicerina vegetal -un líquido elaborado a base de aceites provenientes de las plantas-, aromatizantes y nicotina (los e-liquids están disponibles con diferentes niveles de concentración de nicotina).

Esto es muy diferente a lo que sucede cuando uno se fuma un cigarrillo. Fumar se basa en la combustión de las hojas de tabaco, que provoca reacciones químicas que producen humo y la liberación de más de 5.000 sustancias químicas, varias de las cuales se han relacionado con el cáncer y otras enfermedades pulmonares y cardíacas. La mayoría de estos productos químicos tóxicos, así como el alquitrán, están ausentes en el proceso de vaporización.

No todos los vaporizadores de hoy en día están pensados para dejar de fumar. La actividad ha cobrado vida propia y cuenta con un gran número de seguidores en todo el mundo. De hecho, su doble uso (hay quien combina el uso del vaporizador con el de los cigarrillos tradicionales) y su popularización entre los adultos jóvenes siguen siendo las mayores críticas de la industria.

"Nunca animaríamos a un no fumador a que adquiera un dispositivo de vaporización, incluso si es uno de los nuestros", asegura Yao.

Aunque se han reducido los peligros asociados con el tabaquismo tradicional, aún no se ha comprobado que el vaporizador sea una alternativa 100% saludable, a pesar de que, hasta ahora, no se haya informado sobre ningún problema de salud relacionado con el uso del vaporizador.

Sin embargo, para aquellos que luchan por dejar de fumar de una vez por todas, el vaporizador puede ser un primer paso en el camino. Los interesados en dejar de fumar disponen de mucho apoyo e información. Mientras, las recomendaciones principales se reducen a lo siguiente:

  • Hazte con un vaporizador simple. Póntelo fácil en las primeras etapas de tu proceso de dejar el hábito. Elige un dispositivo que puedas utilizar desde el mismo momento en que lo saques de la caja y que requiera el menor mantenimiento posible.

  • Experimenta con los e-liquids. Los niveles de nicotina de estos líquidos electrónicos pueden llegar hasta los 50mg/ml o contener tan solo 3mg/ml. Finalmente, los zumos electrónicos sin nicotina (0mg/ml) completarán tu transición a una vida libre de adicción.

  • Obtén asesoramiento profesional. Dejar de fumar con el vaporizador ha demostrado ser más eficiente cuando se combina con otras herramientas para dejarlo, como la terapia o los grupos de apoyo. Buscar el consejo de aquellos que han tenido una transición exitosa a menudo puede resultar de gran ayuda.

iq--world-no-tobacco-day-3.jpg
Imagen de la campaña.
A continuación