Los médicos ven "indicios de esperanza" para la enferma de ébola Teresa Romero

La rueda de prensa tras la reunión del Comité del ébola ha desvelado una buena noticia: hay "indicios de esperanza" para Teresa Romero.

Libertad Digital

El coordinador del centro de Alertas y Emergencias del Ministerio de Sanidad, Fernando Simón, ha ofrecido una rueda de prensa en Moncloa tras la reunión de este domingo del Comité para la emergencia del ébola. Frente a los periodistas y, aunque respetando el deseo de Teresa Romero de que no se ofrezca excesiva información sobre su estado, sí ha adelantado que permanece estable, y que, aunque "es una enfermedad muy grave y hasta que no salga de ella no podemos garantizar nada, hay indicios que nos podrían dar esperanza" en su evolución.

Estos indicios se basan sobre todo en que la carga viral de la paciente "parece que se está controlando y reduciendo", lo que "es un indicativo importante para la esperanza". No obstante, Francisco Simón ha querido recordar que el ébola es una dolencia tan grave como para hablar "siempre" de "situación crítica". También ha recordado que la evolución de la paciente podría pasar porque fuesen afectados los órganos vitales, "y esto haría que la progresión sea distinta de la que deseamos". En definitiva, ha explicado que "hay que ser muy cauto" y en este momento es imposible predecir "cuál puede ser el desenlace final" de la enfermedad.

El doctor Simón también ha explicado que se sigue trabajando tanto con aquellos que entraron en contacto con el misionero García Viejo como con los que hubieran podido tenerlo con Teresa Romero. De entre todos se han identificado "quince contactos de alto riesgo" que son las personas que están ingresadas en cuarentena en el Hospital Carlos III. Con estas medidas ha asegurado que hay un "control muy elevado del riesgo de nuevos casos secundarios".

Además, aunque ha dicho que el error de la auxiliar Teresa Romero es probablemente la causa de su contagio se siguen desarrollando investigaciones "porque podría haber" otras causas que pudiesen justificarlo y que deben ser descartadas.

"Hay muchas primeras veces"

Fernando Simón ha explicado a los periodistas que ya desde el pasado mes de marzo la epidemia de ébola se ha comportado de una forma muy diferente a lo esperado: "Ha habido muchas primeras veces" ha dicho, tanto por lo que fue su desarrollo en África –"es la primera vez que afecta a zonas urbanas y que hay casos de superdiseminadores" del virus-, como por los primeros contagios a trabajadores sanitarios en Europa y desde este domingo también en EEUU.

"Estas situaciones nuevas nos están enseñando mucho y son de mucho interés para toda la comunidad internacional", ha contado, por lo que son constantes las comunicaciones con la "Organización Mundial de la Salud, la Unión Europea y en Centro Europeo de Control de Enfermedades" de la UE.

El doctor Simón ha afirmado también que esa evolución inesperada de la epidemia ha hecho que el comité creado por los expertos esté "planteándose todos los posibles escenarios y los planes necesarios para ellos, por extraños y poco probables que puedan parecer".

Polémicas sobre el Carlos III

El coordinador del centro de Alertas y Emergencias del Ministerio de Sanidad ha salido al paso de las polémicas sobre la idoneidad del Carlos III y también sobre las protecciones de los trabajadores sanitarios.

En concreto, Fernando Simón ha desmentido la información que indicaba que las calzas que había usado Teresa Romero para atender al misionero García Viejo no eran impermeables. "Las calzas que se utilizan en el Carlos III son impermeables", ha zanjado.

También ha explicado algunos detalles del informe del Centro Europeo de Control de Enfermedades del que llegaron este sábado unos primeros datos a los medios. Simón ha asegurado que ha sido elaborado por "personas de alto nivel científico y técnico" que plantearon al hospital "posibilidades de mejoras", al mismo tiempo que "han considerado de gran calidad" todas las que se están haciendo ya en el centro hospitalario.

Así, según Fernando Simón uno de los principales problemas es "el tema de las esclusas" –las pequeñas estancias entre las habitaciones aisladas y el exterior que los sanitarios usan para quitarse los trajes-, "que eran un poco pequeñas" ya que "no preveían el uso de ciertos trajes más cómodos pero que requieren más espacio a la hora de quitárselos".

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