¿Qué son los tubos lávicos?

Los volcanes son fenómenos asombrosos a la par que peligrosos y cada vez que hay una erupción los conocemos más.

Belén Lázaro

Muchas veces cuando hay erupciones de volcanes en algún lugar del mundo escuchamos hablar sobre algo llamado tubos lávicos. Sin embargo, estos son típicos de los volcanes de La Palma y en Canarias se encuentran los más largos del mundo.

¿Qué son los tubos lávicos? Son estructuras que se forman cuando la lava entra en contacto con el aire frío de la superficie, esto provoca que la capa más externa del material magmático se enfríe y solidifique. Sin embargo, el interior queda líquido y queda rodeado de una costra aislante mientras se desplaza sin perder temperatura.

Estas formaciones pueden adquirir una estructura simple de tubo lineal o llegar en forma de ramales interconectados, en ocasiones a distintos niveles y dimensiones, que abarca desde unos pocos centímetros hasta varias decenas de metros.

Se trata de un tipo de cueva muy común, pues el mecanismo de su formación es frecuente en la mayoría de coladas de lava. Esta especie de tubería, al llevar el magma bajo tierra, podría reducir la devastación de las coladas en la superficie.

En el volcán de La Palma se ha localizado, al menos, un tubo lávico en la colada principal. Este fenómeno es ciertamente positivo, pues parte de lava queda soterrada y discurre bajo tierra, evitando daños extra en la superficie.

¿Cómo se forman los tubos lávicos?

Sencillamente surgen cuando una erupción volcánica emite una colada de lava lo suficientemente fluida que recorre un terreno de pendiente moderada durante un tiempo concreto, por tanto, la superficie de la colada al entrar en contacto con el aire atmosférico se solidifica creando un aislante término para que la lava líquida pueda mantener la temperatura del subsuelo.

Esto es un mecanismo muy corriente en la mayoría de coladas basálticas, y permite a la lava alcanzar distancias elevadas, llegando incluso a desaguar en el mar habiendo fluido únicamente por el interior del tubo.

Dependiendo del tiempo que esté activo el tubo, este adquirirá mayores dimensiones internas y complejidad morfológica, pudiendo formar una sola galería o verdaderos laberintos de redes interconectadas, con dimensiones desde unos pocos centímetros hasta decenas de metros de altura.

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