"Los frió y luego los congeló": así murieron los dinosaurios tras la caída del meteorito

Científicos han lanzado un nuevo estudio sobre la zona donde cayó el meteorito que se cree que acabó con los dinosaurios hace 65 millones de años.

LD/Agencias

Un equipo internacional de más de dos docenas de científicos ha analizado los cientos de metros de rocas que llenaron el cráter en las primeras 24 horas tras el impacto del meteorito que acabó con los dinosaurios hace 65 millones de años. El nuevo estudio, dirigido por la Universidad de Texas en Austin y publicado en la revista Proceedings of the National Academy of Sciences, confirma que el brutal choque provocó incendios forestales y tsunamis y arrojó tanto azufre a la atmósfera que bloqueó el sol, lo que provocó el enfriamiento global que condenó a los dinosaurios.

Las evidencias analizadas incluyen trozos de carbón y mezclas de rocas traídas por el flujo de retorno del tsunami. Se trata de la mirada más detallada hasta la fecha de la catástrofe que terminó con la Era de los Dinosaurios, destaca Sean Gulick, profesor de investigación del Instituto de Geofísica de la Universidad de Texas (UTIG) en la Escuela Jackson de Geociencias.

Gulick fue quien dirigió el estudio y codirigió la misión de perforación científica del Programa Internacional de Descubrimiento del Océano 2016 que recuperó las rocas del sitio donde se cree que impactó el meteorito en alta mar, en la Península de Yucatán: "Nos ha dado información sobre los procesos de impacto desde la ubicación de un testigo ocular".

Solo en un día se depositaron en el cráter casi 130 metros de rocas, una tasa de acumulación de material vertiginosa cuya inspección ha permitido saber lo que sucedió dentro y alrededor del inmenso agujero en los minutos y horas posteriores al choque.

Un "infierno" local, un enfriamiento global

Gulick lo describió como un infierno de corta duración a nivel local, seguido de un largo período de enfriamiento global. "Los freímos y luego los congelamos –detalla Gulick sobre la muerte de los dinosaurios–. No todos los dinosaurios murieron ese día, pero muchos sí".

Los investigadores estiman que el asteroide golpeó con el poder equivalente a 10.000 millones de bombas atómicas del tamaño utilizado en la Segunda Guerra Mundial. La explosión incendió árboles y plantas que estaban a miles de kilómetros de distancia y desencadenó un tsunami masivo que llegó hasta el interior de Illinois.

Dentro del cráter, los investigadores encontraron carbón y un biomarcador químico asociado con hongos del suelo dentro o justo por encima de las capas de arena que muestran signos de ser depositados por el resurgimiento de las aguas. Esto sugiere que el paisaje carbonizado fue arrastrado hacia el cráter con las aguas en retroceso del tsunami.

Jay Melosh, profesor de la Universidad de Purdue y experto en cráteres de impacto, explica que encontrar evidencia de incendios forestales ayuda a los científicos a saber que su comprensión del impacto de los asteroides está en el camino correcto.

"Fue un día trascendental en la historia de la vida, y esta es una documentación muy clara de lo que sucedió en la zona cero", destaca Melosh, que no participó en este estudio.

Una de las conclusiones más importantes de la investigación es lo que faltaba en las muestras principales. El área que rodea el cráter de impacto está llena de rocas ricas en azufre. Pero no había azufre en el núcleo.

Ese hallazgo respalda la teoría de que el asteroide vaporizó los minerales que contienen azufre presentes en el sitio del impacto y lo lanzó a la atmósfera, donde causó estragos en el clima de la Tierra, reflejando la luz solar lejos del planeta y causando un enfriamiento global.

Los investigadores estiman que al menos 325.00 millones de toneladas métricas habrían sido liberadas tras el choque. Supone, aproximadamente, cuatro órdenes de magnitud mayor que el azufre que se arrojó durante la erupción de Krakatoa en 1883, que enfrió el clima de la Tierra en un promedio de 16 grados durante cinco años.

Aunque la caída del asteroide creó una destrucción masiva a nivel regional, fue este cambio climático global el que causó una extinción masiva, matando a los dinosaurios junto con la mayoría de la vida en el planeta en ese momento. "El verdadero asesino tuvo que ser atmosférico –señala Gulick–. La única forma de obtener una extinción masiva global como esta es un efecto atmosférico".

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