El agujero de la capa de ozono se cerrará en 2050

El famoso agujero se ha reducido en 4 millones de kilómetros cuadrados desde el año 2000.

Libertad Digital

El agujero de la capa de ozono se ha reducido en 4 millones de kilómetros cuadrados desde el año 2000. Así lo han demostrado científicos del MIT a la revista Science, donde también aseguran que el agujero se encuentra en una fase de curación. El equipo encargado de la investigación informa que el área reparada supone, aproximadamente, la mitad de los Estados Unidos en tamaño.

Los científicos advirtieron que la fase de curación se ha ralentizado a veces debido a los efectos de las erupciones volcánicas. En parte, esta recuperación se debe a la disminución del cloro atmosférico procedente de los clorofluorocarbonos (CFC) presentes en las lacas, aerosoles y refrigeradores antiguos. En 1987, todos los países del mundo firmaron el Protocolo de Montreal, por el cual se comprometían a disminuir las emisiones del CFC y prohibir su uso.

"Ahora podemos estar seguros de que las cosas que hemos hecho han puesto al planeta en un camino para sanarse", asegura la autora principal del informe, Susan Solomon, profesora de Química Atmosférica y Ciencias del Clima de Ellen Swallow Richards en MIT. "Es bastante bueno para nosotros. Nos deshicimos de los CFC y ahora vemos que el planeta responde".

Este agujero se descubrió por primera vez al usar datos de la década de 1950. Sin embargo, no fue hasta la mitad de la década de 1980 cuando los científicos se percataron que el ozono total estaba disminuyendo en la Antártida. A partir de allí, comenzaron a elaborarse numerosos estudios e investigaciones sobre el agujero de la capa de ozono.

El ozono no solo se daña con el cloro, sino que también lo hace con la temperatura y la luz solar. El cloro consume el ozono, pero solo si hay luz y si la atmósfera es suficientemente fría para crear nubes estratosféricas polares en las que puede producirse la química del cloro, algo que se descubrió en 1986. Generalmente, el ozono se debilita a finales de agosto, ya que la Antártida emerge de su invierno.

Los investigadores rastrearon la apertura de ozono de manera anual todos los meses de septiembre desde el año 2000 al 2015. Después, analizaron las mediciones tomadas desde los globos meteorológicos, los satélites terrestres, las mediciones satelitales del dióxido de azufre emitido por los volcanes y los cambios meteorológicos. Tras comprobar y comparar todos los datos, han podido ratificar que el agujero obtuvo su tamaño máximo en el año 2000 y que, desde entonces, se ha reducido en 4 millones de kilómetros cuadrados hasta 2015.

El equipo de investigadores, encabezado por Susan Solomon, cree que, salvo futuras erupciones volcánicas que afectan al tamaño del agujero, la apertura se irá reduciendo y señalaron que es probable que se cierre a mediados del siglo XXI. "La ciencia fue útil para mostrar el camino, los diplomáticos, los países y la industria fueron increíblemente capaces de trazar un camino a partir de estas moléculas, y ahora realmente hemos visto que el planeta está empezando a mejorar. Es algo maravilloso", señala Solomon.

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