Sin ropa, pero con mascarilla

El nudismo se adapta a la pandemia y sus practicantes defienden que su filosofía de vida es mucho más saludable que la textil.

Kelu Robles

No, el nudismo en Europa no vive su época dorada, aunque cada vez más playas, urbanizaciones y complejos turísticos de España acogen a más naturistas en sus dominios. Las consecuencias de la pandemia también han pausado esta tendencia turística en alza.

"Cuando la ropa no es necesaria, no tiene sentido ocultar el cuerpo", defiende Ismael Rodrigo.

Hace más de veinte siglos, el estilo de vida clásico grecorromano ya mostraba la desnudez del cuerpo humano como un aspecto más de la vida social. En la actualidad, el naturismo en España se practica de forma residual, aunque sin limitaciones legales desde el año 1989, cuando se retiró el delito de escándalo público del Código Penal, con excepciones relacionadas con delitos sexuales y exhibicionismo. "El desnudo al que hoy se tiene acceso en internet está comercializado y sexualizado, y eso genera machismo y complejos", denuncia Ismael Rodrigo, para quien eliminar cualquier prejuicio e idea sexualizada sobre el naturismo se ha convertido en uno de los principales objetivos de su función en la Federación Española de Naturismo. Rodrigo alega que "lo inmoral es convertir en inmoral algunas partes del cuerpo tapándolas.

Desnudos, haga frío o calor

La lógica meteorológica lleva a pensar que en países del sur de Europa el nudismo está más extendido que en el norte del continente. Sin embargo, casos como el de Finlandia, donde las saunas representan el principal lugar de reunión social sin ropa, contradicen ese pensamiento. En los orígenes sociales del naturismo se hallan todo tipo de ideologías según el momento histórico: en España, el nudismo se asoció a comienzos del siglo XX con el anarquismo, y en Alemania la idea del naturismo estuvo ligada al auge del nacionalismo y a la exaltación de la supremacía alemana, idearios ubicados en las antípodas de sus consignas actuales, en las que se alejan de lo político para primar un estilo de vida saludable, sostenible, ligado a la defensa de la naturaleza y a la confortabilidad.

España suma más de 400 espacios naturistas, la mayoría distribuidos por el litoral mediterráneo y, según Natunion —operador de agencias naturistas europeas— el naturismo moviliza en la actualidad a más de 20 millones de turistas en toda Europa.

Para el presidente de la Federación Española de Naturismo, el perfil medio del naturista actual describe a personas con formación académica superior, solvencia económica y dedicadas a profesiones liberales.

Costa Natura, en Estepona (Málaga), es el primer complejo naturista que se constituyó en España en el año 1979 y actualmente sigue en activo.

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