El Hormigómetro: no hay quien pueda con Abascal

La entrevista de Pablo Motos al líder de Vox obtuvo cuatro millones de espectadores, el doble que la de Errejón y Casado.

Pablo Molina

El programa estrella de las noches de Atresmedia está entrevistando a los candidatos de los principales partidos que concurren a las elecciones generales del próximo 10 de noviembre. Por la mesa de Pablo Motos han pasado ya Íñigo Errejón, Santiago Abascal y Pablo Casado, con desigual resultado de audiencia para desgracia del presentador de El Hormiguero, puesto que el líder de VOX sigue intratable en el trono de este Hormigómetro, con 4 millones largos de espectadores. Como referencia, el programa con Errejón se quedó en la mitad, con una cifra similar a la de Pablo Casado, ambos ligeramente por encima de los dos millones.

A pesar de la incomodidad visible de Pablo Motos durante su entrevista a Abascal y el boicot al programa en las redes sociales, la visita del líder de VOX a El Hormiguero no solo ha arrasado en audiencia a sus competidores en la carrera por La Moncloa, sino que puede convertirse en el programa más visto de la cadena durante el mes de octubre y, probablemente, de todo el año.

Este pasado jueves le tocó a Pablo Casado pasar por El Hormiguero y, aunque el PP no es santo de devoción de Pablo Motos, lo cierto es que al presentador se le vio mucho más relajado que en otras ocasiones.

Casado es un muchacho correcto que se expresa con propiedad y maneja bien los datos, pero transmite poco al tendido. Es como un equipo de fútbol alemán, fiable y muy eficaz, pero incapaz de dar espectáculo y eso se nota en televisión, especialmente en un programa destinado al entretenimiento. Pero como todo dirigente del Partido Popular, Casado aspira a conseguir su licencia de progre a la violeta y eso es algo que Pablo Motos valora muy positivamente, como corresponde a un integrante de la farándula especialmente señero. Al contrario que Abascal, Casado aseguró que la solución a largo plazo del problema de Cataluña es "reconstruir los afectos" y que uno de los problemas más acuciantes en estos momentos es el cambio climático. Con semejantes argumentos no hay oleadas de entusiasmo en la grada ni mucho menos un escándalo en condiciones, puesto que es lo mismo que podría decir Iglesias, Rivera o el propio Sánchez, si se decide finalmente participar en el programa.

Afortunadamente para los partidos rivales de VOX -o sea, todos- los índices de audiencia de un programa de televisión no son necesariamente un indicador electoral, pero a expensas de lo que ocurra el próximo 10 de noviembre, Santiago Abascal ha dado un pelotazo por todo lo alto en El Hormiguero ante la estupefacción de Pablo Motos, que nunca se perdonará haber contribuido a semejante éxito.

La semana que viene acuden a divertirse con las hormigas Albert Rivera y Pablo Iglesias. Veremos qué dicen los espectadores de Antena 3 al respecto.

A continuación