Un abochornado Kiko Hernández destapa las miserias de 'Crónicas Marcianas' y Javier Sardá

"Te decían que llamaras 'puta' a una señora que acababa de salir de GH", confesó el colaborador, que recuerda con horror aquella etapa.

Chic/Agencias

Kiko Hernández, el eterno "protegido" de Sálvame, se enfrentó el pasado martes a imágenes de su pasado, algo que nunca le ha hecho especial gracia. El mítico colaborador no tuvo ningún problema en reconocer que se avergüenza de su pasado televisivo, una confesión que llegó después de que el programa recogiera una entrevista a Encarni Manfredi, madre de Patricia Ledesma, su pareja en la segunda edición de Gran Hermano. "Nos decíamos de todo por pasta. La vida ha cambiado, ella es abuela, yo soy padre y veo la vida de otra forma", dijo tras escuchar las palabras que le dedicaba Encarni.

Una realidad que le llevó a hacer cosas de las que ahora se arrepiente: "Antes me ganaba la vida de otra forma, quizás más sucia, porque era 'vente a poner a parir a esa persona'. Me llevaba un dineral y son cosas que ahora no haría", confesó.

Con el paso del tiempo, Kiko se ha dado cuenta de que aquello no estaba bien: "Me avergüenzo de haber participado en eso, que por dinero te sentabas y ponías a parir a alguien. Llegué a decir tales burradas de Encarni que me demandó. Gané porque hubo un fallo de forma, si no, me hubiera ganado. Y con eso aprendí que no todo vale".

Además, el colaborador aseguró que "no volvería a hacer ese tipo de televisión" porque por entonces "solo veía el dinero", y no dudó en arremeter contra Crónicas Marcianas: "Me dijeron que tenía que decir una serie de cosas, dije que no y me llamó Javier Sardá a las 9 de la mañana para decirme lo que tenía que decir. Tengo una memoria de elefante. Yo fui el culpable de hacer esa televisión, porque era el que decía que sí".

"Te decían que llamaras 'puta' a una señora que acababa de salir de GH. La pobre mujer no había hecho nada, pero era lo que te exigían o lo que entendías que tenías que hacer. Me parece vomitivo". Estas palabras llamaron la atención de Paz Padilla (también excolaboradora del programa de Crónicas Marcianas), que le preguntó si era el propio Sardá quien le daba esas órdenes. "No, no. No voy a decir cosas internas del programa. Jamás voy a morder la mano de alguien que me ha dado de comer", respondió Kiko.

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