Pedro Sánchez anuncia en La Sexta la creación del Psoemos

Sánchez con Jordi Évole: entre el peloteo a Podemos, las conspiraciones del IBEX y el reconocimiento nacional de Catalunya.

Pablo Molina

El IBEX 35 es, desde que la cosa podemita llegó a las tertulias, el principal enemigo de la democracia. De la democracia de verdad, la del pueblo, o sea, la comunista, que es la única que merece llamarse así. La ultraizquierda populista ha trabajado con tanto ahínco para convertir al indicador de la bolsa española en el Coco que ya le quitan el número que da sentido a su carácter selectivo y se refieren a él simplemente como el IBEX, que es como el Sacamantecas, pero en lugar de hacer velas de sebo con la grasa de los cadáveres reparte jugosos dividendos a costa del sufrimiento de los de abajo.

Esto de culpar a los grandes empresarios del fracaso electoral de la izquierda asilvestrada era, hasta ayer, la Niña de la Curva del argumentario de Pablemos, una tesis sólo apta para espíritus forjados en la más estricta disciplina podemier. Ahora también es la línea principal de pensamiento de Pedro Sánchez según confesó a Jordi Évole, uno de los pocos periodistas que no se han vendido al IBEX y a Cebrián, valga la redundancia.

Sánchez pretende convertir al PSOE en la versión duchada de la extrema izquierda y para eso no tiene ningún reparo en abrazar todas las causas podemitas, con afanes populistas y la fe del converso. Así pues, además de situar al IBEX en la cúspide de la conspiración mundial que lo expulsó del PSOE (lo que manda la Susana, por favor), Sánchez quiere que su nuevo Psoemos (o Podesoe, ya se verá) defienda el derecho de Catalunya a ser considerada una Nación en régimen de igualdad con Euskadi, las únicas dos auténticas realidades nacionales destepaís.

Pedro Sánchez va a coger el coche y a recorrerse todas las agrupaciones socialistas del Estado para anunciar su proyecto político de fusionarse con Pablemos, algo que él mismo rechazó con ahínco hasta su segundo y definitivo batacazo electoral. "Me equivoqué al tachar a Podemos de populista", confesó anoche a Jordi Évole, aunque no aclaró si fue un error inducido por Telefónica, el BBVA o el Banco de Santander. En todo caso es un fallo que no va a volver a ocurrir.

A partir de hoy, Pedro Sánchez comienza a trabajar para construir su nuevo Psoemos, un partido por fin contrario al IBEX, a los que niegan los derechos nacionales de Cataluña y a Susana Díaz. Tal y como está el electorado sociata no es descartable que arrase en las próximas primarias. Y sin necesidad de dejarse coleta.

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