La sátira

Miguel Bosé se pasa a Podemos

Fray Josepho

Escribí de Miguel Bosé hace cuatro años ("Bosé, vete a esparragar") y, sinceramente, creí que iba a ser la última. Me equivoqué. No he tenido más remedio que volver a hacerlo. Pero juzguen ustedes si mi recaída tiene motivos.

¡Mecachis y recórcholis! ¡Recontrajopelines!
Ya estás aquí de nuevo. Y por lo que se ve,
dejando tus andróginos escorzos bailarines,
de nuevo pontificas, patético Bosé.

Recuerdo aquel dedito de encima de tu ceja,
durante aquella estúpida campaña electoral.
No sé si te pagaron, Miguel, a tocateja,
o, generosamente, serviste a tu ideal.

El gesto de la ceja, mohín para los memos,
te sumergió en la sima de la ridiculez.
¡Y ahora te desquitas pasándote a Podemos,
buscando que te saquen las teles otra vez!

Te quitas los incómodos efluvios de la casta,
y te unes a lo nuevo (más viejo que el cancán).
Tú nunca (¡qué ignominia!) buscaste tomar pasta
(que algunos siempre toman allí donde les dan).

Y cantas Sí se puede, en plan discotequero
(se me ha escapado el cantas: ¡perdón, perdón, perdón!).
Tu ídolo, el Koletas, reemplaza a Zapatero.
Mecachis, Miguelito. Menudo papelón.

A continuación