"Paloma Cuevas vio cosas y ahora hay quien se está sirviendo su venganza"

Paloma Cuevas pasa página. Pero algunos sucesos del pasado cambiaron la historia de su matrimonio.

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Encerrada en la finca y sin salir. Así está Paloma Cuevas junto a sus hijos y sus padres, ejerciendo el papel de madre e hija pero no el de esposa, en tanto su marido Enrique Ponce vive la buena vida junto a Ana Soria.

Según la periodista Beatriz Cortázar en esRadio, Paloma Cuevas comienza a pasar página. Atrás quedan los momentos en los que, sin llegar a llevar las cuentas de su marido, Paloma vio cosas que no gustaron a algunos, incluyendo a ella misma.

"Ella llevaba las cuentas de Enrique, pero en un momento dado empiezan a ver que había una serie de inversiones que algunos atribuyen al hermano de Enrique, y otros, a otro asesor", explicó en Es la mañana de Federico la periodista. "Y es verdad que por eso tiene que torear tanto. Enrique ha perdido mucho dinero en inversiones que no han ido como se esperaba y eso le obliga a seguir toreando", dijo.

La situación económica no es grave, ya que Enrique está en plena forma y tiene margen. Tiene que seguir toreando, eso sí, "porque las inversiones no han ido como esperaba". No obstante, esa necesidad de trabajar y estar fuera podría haber redundado en el deterioro del matrimonio, con Enrique pasando menos tiempo con su esposa e hijos y más con entornos como el nuevo en el que se mueve ahora.

Algo que, tal y como se dijo en la crónica rosa de esRadio, quizá haya tenido consecuencias en el matrimonio, al menos por parte de otras terceras personas. "Paloma, en un momento dado, puso la luz en muchas cosas que no estaban bien en la empresa de explotación de los aceites. Y eso despertó recelos en gente cercana a Enrique y seguro ha hecho que ahora, cuando el matrimonio no es el que era, no sé si se alegrarán, pero cada uno se va sirviendo su venganza. Cuando se levantan alfombras, hay gente que sale malparada", dijo, citando fuentes cercanas al matrimonio.

Esas personas ahora podrían estar más contentas de lo debido por la ruptura del matrimonio, por pura venganza. "Ahora que vienen mal dadas para Paloma habrá quien quiera sacar tajada. Ella no llevaba las cuentas pero en un momento dado vio cosas".

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