Así sedujo Ramón Arcusa a Shura, su mujer inglesa (y la decisión del Dúo Dinámico, enamorados de la misma mujer)

Ramón Arcusa celebra sus bodas de oro matrimoniales mientras espera la edición de sus memorias del Dúo Dinámico.

Manuel Román

La canción "Resistiré" ya ha sido oficiosamente considerada, desde los inicios de la pandemia, como el himno elegido por millones de españoles que, desde sus balcones y ventanas, llegadas las ocho de la tarde, entonan o escuchan a través de algún tocadiscos. Sus intérpretes, Manuel de la Calva y Ramón Arcusa llevan varias semanas recibiendo mensajes de felicitación, como asimismo responden a entrevistas que les solicitan desde medios de comunicación de toda España. Son conscientes de lo que significa la letra que les escribió Carlos Toro, mas no se imaginaban nunca que "Resistiré" iba a tener una respuesta tan abrumadora en los difíciles momentos que atravesamos. No tanto como en algunas otras ocasiones, cuando por ejemplo la adaptaron los argentinos en 2001, año en el que vivieron una tremenda recesión económica, aquella que popularmente la gente denominó "el corralito". Una productora de televisión de aquel país rodó una serie con el mismo título que la canción: ésta, sonaba como sintonía. Y asimismo un entrenador del Betis pedía que sonara por los altavoces del estadio de Heliópolis para motivar a los jugadores. "Resistiré" se compuso hace treinta y tres años y los derechos de autor los han cedido sus responsables a varias oenegés que velan por los enfermos de cáncer y Alzhéimer.

Todo hacía concebir al Dúo Dinámico la ilusión, un verano más, de realizar la gira 60 aniversario, recordando sus comienzos musicales hasta nuestros días. Gira que está por el momento en el aire, aunque prácticamente aplazada sine die. Ojalá, dicen, puedan en septiembre cumplir con una gala comprometida en el Liceo barcelonés. Entre tanto, Manuel de la Calva vive la cuarentena en su piso madrileño junto a su esposa, Myrna, y Ramón Arcusa también con su mujer, pero en Miami, donde disponen de una vivienda.

Ramón Arcusa le lleva unos meses de diferencia a Manuel de la Calva, aquel nacido en 1936 y éste en 1937. Ramón, "el guapo" del dúo como decían sus "fans", nació a apenas doscientos metros del templo de la Sagrada Familia, en Barcelona. Cantaba de jovencito jotas de la tierra turolense de su madre, y boleros de Los Panchos. A Manolo le interesaban más el rock and roll y el jazz. Coincidieron como trabajadores en una fábrica de la Ciudad Condal. Actuaron en una fiesta navideña de 1959 para sus compañeros. Y después, los fines de semana en algunos clubs juveniles de Barcelona. Su vida artística se ha publicado en múltiples ocasiones, por lo que renunciamos a recordarla. Sí que hemos de reseñar lo que ocurrió en el rodaje de la película ¡Búsquenme a esa chica!, que el Dúo Dinámico protagonizó junto a Marisol en Palma de Mallorca. Como quiera que algunas secuencias fueron filmadas en lugares públicos y en alguna playa, turistas curiosos y ocasionales viandantes se arremolinaron para seguirlas de cerca.

El director solicitó de algunas turistas que se incorporaran como "extras". Una de ellas era Shura Hall, británica, vecina de Sussex: alta, de anguloso rostro, simpática, muy expresiva. No conocía las canciones del Dúo Dinámico. Ramón Arcusa se fijó en ella y al concluir aquel día el rodaje le propuso tomar un refresco. Shura no hablaba español y Ramón apenas chapurreaba algo de inglés. Cita inicial para que tiempo después se convirtieran en pareja y finalmente en marido y mujer. La boda tuvo lugar en Londres, con muy pocos invitados, entre ellos por supuesto, su compañero del alma, Manolo. Fue en febrero de 1970 (y no en 1967 como publicaba recientemente una importante revista mensual). Luego, en septiembre, ya celebraron la ceremonia religiosa en Palma de Mallorca, con asistencia de muchos amigos. Ramón contaba entonces treinta y tres años, nueve más que Shura.

El caso es que ningún periodista supo de la boda londinense de Ramón. Pero, unos días después, me encontré con la pareja, cerca del apartamento que habían alquilado a doscientos metros de la madrileña Plaza de España. Como ya conocía a Ramón, mi saludo fue convencional, pero en atención a nuestra amistad, él me dio la noticia de su enlace. Y ahí, por supuesto, le pedí que me permitiera la exclusiva. La cita fue en el mencionado piso del entonces denominado paseo de Onésimo Redondo. Ramón, que es un excelente cocinero, preparó una suculenta paella, me contó pormenores de la boda y los tortolitos posaron felizmente para mi compañero fotógrafo. Y ahora, días atrás de abril, han celebrado sus bodas de oro. En Miami, en la casa que tienen en Bal Harbour, adonde se fueron las pasadas Navidades pues todos los años pasan allí cinco meses, y el resto ya en su casa de Madrid, en el barrio de Salamanca.

He coincidido con la pareja en distintas ocasiones y hasta fui invitado en una ocasión en su chalé de Miami. Y siempre los he visto felices. Nunca se ha rumoreado crisis alguna en su convivencia. Lo único es que no han sido padres, pero tampoco se han quejado en público por ello. Ramón le ha dedicado varias canciones a Shura: "Amor misterioso" y "Cuanto más lejos estoy".

En casa, tanto en España como en Estados Unidos, Ramón Arcusa libra a su mujer muchas veces de cocinar. Si se presentara al concurso de MasterChef haría un buen papel. Ya conté lineas atrás cómo degusté una rica paella cuando me confió la noticia de su boda. Pero también se luce con otros platos. Es un cocinica, como se decía antes, con recetas que sus amigos, cuando los invita, alaban. Contaba recientemente que fue a un supermercado de Miami para "hacer la compra". La encargada de la caja le pidió el ID, equivalente a nuestro DNI para comprobar su edad, dado que portaba una botella de vino entre las viandas. Ramón no se enfadó, al contrario: "¡Es el mejor piropo que me han dicho en toda mi vida!" Se entiende que ese documento lo solicitaba la cajera para comprobar si era menor de edad. Y Arcusa cumplió en diciembre ¡ochenta y tres años! Muy llevados, como su compañero Manolo. Pareciera como suele decirse que han hecho un pacto con el diablo. Se llevan estupendamente y sólo han reñido una vez: por culpa de una chica.

Uno de ellos se enamoró de cierta joven, de la que se prendó también el otro poco después. Se impuso la cordura: no sería para ninguno de los dos. Y jamás discutieron por algo parecido. Y, a la hora de firmar sus canciones, lo hacen al unísono, aunque la haya compuesto De la Calva o Arcusa. Fifty-fifty. Al cincuenta por ciento de derechos. Han ganado mucho dinero, que han sabido administrarlo muy bien, con provechosas inversiones.

La vida del Dúo Dinámico la ha escrito Ramón en un libro que espera salga a la calle, editado por Planeta, el próximo 2 de junio. Confiamos que cuente en ella sabrosas anécdotas que escapen a la biografía del dúo, tan conocida por haber sido plasmada muchas veces en un montón de publicaciones. Incluso Carlos del Toro, el autor, ya saben, de "Resistiré", lo es también de una del Dúo. Arcusa, que permaneció veinte años componiendo exclusivamente para Julio Iglesias y creando arreglos para sus canciones (en un especialista en esa faceta) conoció a muchas personalidades del mundo artístico en esa época, como Frank Sinatra, que lo felicitó por sus trabajos musicales. Y a propósito de Julio: la noche de 1968 en la que en el Albert Hall londinense Massiel ganó el Festival de Eurovisión con "La,la,la", composición escrita por Ramón con la colaboración de Manuel de la Calva, se les acercó para felicitarlos un veinteañero madrileño que a falta de una asignatura para aprobar la carrera de Derecho vivía en la capital británica, cantando en pubs canciones sudamericanas para pagarse allí su estancia, a base de pasar el platillo a los clientes. Aquel desconocido no era otro que Julio Iglesias, que unos cuantos años más tarde cantaría parte de su repertorio compuesto por Manolo y Ramón. La vida les proporcionó esas sorpresas y muchas más, claro, que esperamos, ávidos, conocer a través de los recuerdos de Arcusa.

A continuación