La excitante Najwa Nimri y los cuatro años que pasó lejos de todo

Najwa Nimri, siempre desafiante y original, triunfa ahora con La casa de papel.

Manuel Román

Tiene Najwa Nimri una notable carrera cinematográfica, que se complementa con no menos interesantes, originales trabajos como cantante. Ha cumplido cuarenta y ocho años el pasado 14 de febrero, presenta un nuevo disco (lo que no hacía desde 2014) y mantiene un físico llamativo, fotogénico, no muy habitual en el cine español, que ha sido aprovechado por sus directores más habituales para endosarle personajes de villana: "Me gusta hacer de mala, me lo paso bomba", declara con aplomo. Una mujer excitante.

Nacida en Pamplona, Najwa Nimri se ha acostumbrado a que los periodistas dudemos a la hora de repetir su nombre y primer apellido: se trabuca nuestra lengua por los sonidos de su apelativo de origen árabe. En efecto, es hija de padre jordano y madre española: de ésta ha heredado un apellido tampoco muy común para los castellanos, Urrutikoetchea. Bromas aparte, ella se siente muy española pues es aquí donde a partir de 1995 ha desarrollado su carrera artística en el cine, la televisión, el teatro y los estudios de grabación y actuaciones musicales. Reúne en su mirada una suerte de misterio y atracción absolutamente inquietante. Como excitante es asimismo su voz.

Su nombre significa éxtasis; también tigre, si investigamos sus raíces paternas. Las que adaptó a las de su madre cuando vivió en Bilbao unos años y, finalmente, en Madrid, que es donde se dio a conocer en el cine dirigida por el director barcelonés Daniel Calparsoro en la película Salto al vacío. Se convirtió en su musa, en su gran amor. Con él rodó media docena de producciones, entre las más interesantes la titulada A ciegas. Se separaron y él la dejó por otra actriz, Patricia Vico, padres de un niño llamado Hugo. Luego, a Najwa la relacionaron sentimentalmente con su representante Antonio Rubial, dueño de la agencia AG Cinema, tras conocerse en 1999. Pero la actriz-cantante no aporta confesión alguna de su actual situación sentimental. Por lo que no hemos podido saber la identidad del padre de Teo Nabil, el niño que tuvo en 2004. Durante cuatro años, Najwa Nimri no quiso saber nada en absoluto de ofertas y contratos: se dedicó por entero a criar a su criatura. Una madraza en toda regla.

Muchos espectadores cinematográficos supimos de la existencia de Najwa Nimri cuando la vimos en "Abre los ojos", la fascinante película de Alejandro Amenábar, uno de sus realizadores preferidos, aunque quizás prefiera por delante al mentado Calparsoro y a Julio Medem. Carlos Vermut le permitió realizar una interpretación excelente en Quién te cantará, que en 2018 le supuso ser candidata a un Goya, galardón que se le ha resistido más de una vez.

El gran público quizás retenga más su nombre a través de dos series de interpretación: Vis a vis y La casa de papel. Cuatro temporadas estuvo emitiéndose la primera de las citadas, donde participó como la presidiaria Zulema Zahir, del penal Cruz del Sur. Tanto entusiasmó a la audiencia que la productora se ha visto obligada a plantearse una quinta temporada, tras finalizar la última en febrero. En cuanto a La casa de papel, es un trabajo para la multinaconal Netflix, que copa mucho espacio en la programación de un canal de pago o dependiente del contrato que se tenga con la empresa audiovisual de turno. Allí es Alicia Sierra, de profesión inspectora.

Más tarde que temprano se le han reconocido sus méritos de actriz, cuando ya queda dicho que, profesionalmente, cumple un cuarto de siglo, lo que le produce la sensación de que sus admiradores son gente mucho más joven que ella. En la última edición de la Seminci vallisoletana los rectores del veterano certamen cinematográfico la premiaron con la Espiga de Oro de Honor. Najwa se emocionó al recoger el trofeo, a pesar de que en ella es costumbre no alardear de los que ha recibido en su vida. Contribuye a ello su costumbre de regalarlos a algún familiar o amigo. Eso si no lo deja olvidado en el rincón de algún bar, como le sucedió al terminar la gala de los Ondas.

Respecto a su actividad musical, la mantiene desde su adolescencia. Comenzó a cantar soul, jazz y ritmos afines, bien en solitario o junto a Carlos Jean y la banda Najwajwean, nombre elegido tomando los de ambos. Najwa es compositora y uno de sus temas, "Dead for you" es sintonía del programa Versión española, de la 2 de TVE. Es autora del musical Drac Pack. Y en un giro distinto a su estilo de actriz, intervino en las representaciones de "Antígona", de Jean Anouilh. Para no aturullarse, manejarse bien en los escenarios y estudios, configura cada temporada sus planes laborales, sin que una faceta suya se entremezcle con otra. Así, ahora le toca promover su último disco "Viene de largo", donde ha mezclado ritmos muy variados con fondo electrónico, entre el hip hop, la música cubana tradicional y otros. Tenía previstas unas actuaciones, pero el coronavirus se lo ha impedido. Así es que continuará con los rodajes de La casa de papel y en la temporada próxima se dedicará a una gira de conciertios.

En sus películas hemos contemplado escenas eróticas muy explícitas de Najwa Nimri. Y en febrero de 2014 fue portada de Interviú y protagonista también en páginas interiores de unos sugestivos desnudos fotográficos. A ella no le importó despelotarse, siempre con buen gusto y, en aquella ocasión, con el afán de publicitar uno de sus discos. Fue en 2018 cuando en su cuenta de Instagram creyó oportuno regalar a los usuarios una imagen de su cuerpo serrano que a sus responsables les pareció inadecuada. Inmoral, se diría en otras épocas. Llevaba por leyenda El nacimiento de Venus. Pueden imaginarse por qué. El caso es que, sorprendida al principio, esperó mejor momento y censurado el desnudo lo recuperó un año después para deleite de quienes se asoman a las redes sociales. Y es que a Najwa Nimri no le tose nadie. ¡Menuda es ella!

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