La sátira

El mecánico del avión del Príncipe

Fray Josepho

En la base aérea de Torrejón, el príncipe Felipe tuvo que esperar desde la una de la noche hasta las ocho de la mañana, a ver si reparaban la avería del Airbús A-310 de la Fuerza Aérea en el que iba a viajar a Brasil. Finalmente, el viaje fue suspendido. Y como es normal, las críticas se han cebado en la Casa del Rey, en el Ejército del Aire, en el Ministerio de Asuntos Exteriores y en todos los responsables de dicho viaje.

Críticas absolutamente injustas, porque a veces hay imponderables que no se pueden solventar, pese al enorme y avanzadísimo despliegue tecnológico que se puso en marcha esa noche. Para probarlo, estamos en condiciones de transcribir las palabras pronunciadas por Manolo Peláez, natural de Lucena, jefe del equipo de mecánicos encargados de reparar el Airbús. Es una grabación en vivo y, en aras de la exactitud, hemos querido respetar la literalidad de los tecnicismos empleados, aunque dificultan la comprensión del lector medio, por lo cual les pedimos disculpas.

"Esto va a sé la hunta de culata.
¿Quién le cambió el aseite al aparato?
¿Tiene usté prisa, hefe? Queda un rato.
Este motó está hesho una patata.

Niño, dame una punta de arcayata
y asércame el cordón de aquel sapato.
La trócola está suerta: se la ato,
y este casharro vuela que se mata.

Arráncame a vé, niño. Punto muerto.
No le cortes er gas. A tope abierto
Pero, coño, shavá, dale a las luses.

Hefe, ¿esto es Ryanair o es vuelo chárter?
No arranca. Cagonlá. Va a ser el cárter.
¡Qué malos que han salío los airbuses!".

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